Aquellos que deben dar el ejemplo no lo hacen. Aquellos que deben velar por nuestra seguridad terminan siendo ellos mismos una amenaza para todos, esto sucedió con un Policía en Coronel Moldes. El oficial, que se movilizaba por la ruta en un patrullero identificado con el número 1046 cerca de la medianoche, fue observado por un remisero, el cual notó que el móvil iba zigzagueante, y se cruzaba de mano a mano con muchas posibilidades de ocasionar una tragedia.
En un momento, el remisero pudo pasar al auto de la policía, y paró en un control policial ubicado en la ruta. Ahí le exigió al personal de la Policía Vial que se encontraba, le realice control de alcoholemia al conductor del patrullero. El hombre se quedó en el lugar para observar que esto se efectúe . Cuando se hizo el test de alcoholemia, el resultado fue sorprendente, no para el remisero, pero sí para los Policías: el oficial que conducía el móvil dio positivo y tenía 2,6 de alcohol en sangre.
Julián Burgos, periodista de Campo Quijano, señaló que el subcomisario Chaile Maldonado, de la comisaría de esa localidad, se encontraba como jefe de día y fue el responsable de realizar los trámites administrativos en contra del cabo Fabián Farfán, conductor del móvil policial 1406.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...