"Uy... también murió mi primo". La voz se le quedó. Un joven gendarme de Orán recibió la triste noticia al leer la nómina de víctimas fatales, mientras hablaba por teléfono con un amigo comentando la tragedia. Dolor, sorpresa y congoja traspasaron el ánimo de todos, familiares, gendarmes, amigos, vecinos y millones de argentinos.
En la ciudad de Orán hubo un pesar profundo tras la confirmación de la muerte de tres jóvenes.
Los cabos primeros Humberto Germán Rodríguez y Javier Centeno (ambos casados y con hijos) y el gendarme Roberto Oscar Delgado prestaban servicio en el Destacamento Móvil 5 de Santiago del Estero y viajaban en el colectivo que volcó.
Ayer, en el Escuadrón 20 Orán, muchos amigos los recordaron con anécdotas, en misiones compartidas y, sobre todo, hablaron de la amistad que los unía. Muchos de ellos eran, incluso, vecinos del barrio.
La madrugada del lunes quedara grabada en la memoria de los rosarinos. El sonar de las sirenas comenzó a llenar el silencio de la madrugada y de a poco la noticia del terrible accidente cobró fuerza. Cuando el sol desplegó sus primeros destellos, miles de vecinos sabían que un colectivo de Gendarmería yacía volcado en el fondo de un zanjón de la ruta nacional 34, en el paraje Balboa.
"Nunca pensé que iba a presenciar un accidente de estas características", dijo anonadado Aldo Díaz, presidente de la Agrupación de Gauchos "El Bagual", de Balboa. "Como todas las mañanas, arrancamos el día muy temprano, y como es habitual encendemos la radio. Fue allí cuando escuchamos que hubo un terrible accidente en nuestra localidad, sobre el puente carretero", relató Díaz. Uno de sus hermanos salió en moto hasta el lugar y allí comprobó sobre lo que hablaban en las radios.
"Volvió a nacer"
"Mi hijo hace tres años que está en Gendarmería. Él lo llamó a su papá, no tengo idea a qué hora. Mi marido estaba trabajando, porque hace horario nocturno en un ingenio. Llegó y me dijo que mi hijo había tenido un accidente y que teníamos que ir a Rosario", contó Ilda Miranda, mamá de Sergio Lizondo (25 años), uno de los gendarmes heridos, oriundo de General Gemes.
"En Rosario recibió los primeros auxilios y después lo trajeron. Vinimos con él en la ambulancia. Está estable, gracias a Dios y a la Virgen. Me dijo que no recuerda nada. Después de esta tragedia mi hijo volvió a nacer", dijo Ilda. y rompió en llanto en la puerta de la guardia del hospital San Bernardo, de la ciudad de Salta.
Ilda Miranda de Lizondo MAMÁ DE SERGIO LIZONDO “Con mi marido fuimos a buscar a nuestro hijo a Rosario de la Frontera. Vinimos con él en la ambulancia. Gracias a Dios y a la Virgen, él está bien, vino consciente durante el viaje. Me dijo que no recuerda nada. Después de esta tragedia, mi hijo volvió a nacer...”.
Miriam Villagrán, tía de José Patricio Romero -otro joven gendarme de Formosa-, pedía información sobre él en el hospital capitalino. "Él se comunicó con su esposa a las 5 o 6, le dijo que estaba bien y se le cortó la llamada. La señora está desesperada, tienen dos nenitos y no puede comunicarse", aseguró. A los minutos, un jefe de Gendarmería le confirmó que José estaba bien y que se había quedado para ayudar en el rescate.

Ayuda solidaria en momentos de gran dolor
Vecinos e instituciones colaboraron en el operativo de rescate. Desde prestar un avión hasta servir un vaso de agua fresca. Las muestras de solidaridad y colaboración fueron innumerables ayer.
La familia Díaz, del paraje Balboa, puso su casa y las instalaciones de la Agrupación de Gauchos "El Bagual" para albergar, dar de comer y atender a la gente que trabajó durante la calurosa y sofocante jornada.
Otro tanto desplegó el Aeroclub Ciudad Termal, que se prestó como punto de recepción de los heridos para su traslado a la capital.
"Hubo dos helicópteros de la Provincia que estaban en nuestro predio para el traslado de los heridos", expresó a El Tribuno Jorge Palen, presidente del Aeroclub de Rosario de la Frontera.
Un agradecimiento especial al Aeroclub que dispuso un avión Piper para que el fotógrafo de El Tribuno pudiera realizar tomas fotográficas aéreas.
También la Municipalidad de Rosario de la Frontera participó del operativo. Puso a disposición toda su infraestructura. "Hago llegar mis condolencias a todas las familias que perdieron un ser querido en este terrible accidente, que fue una fatalidad", dijo el intendente Gustavo Solís. Y remarcó que "son jóvenes gendarmes que perdieron la vida cumpliendo su deber".

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 11 meses

" Hubo dos helicópteros de la Provincia que estaban en nuestro predio para el traslado de los heridos", dice la nota. Tiene la palabra el señor ministro de Seguridad, para que explique cómo el podía saber que "no hacían falta más", como sostuvo ayer para justificar que el tercero, con base en Tartagal, estuviera a disposición de funcionarios que asistían a la inauguración de un centro de documentación rápida, en Aguas Blancas.


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