El Tribuno informó en su edición de ayer sobre el mal momento que atraviesa la comunidad educativa de la escuela primaria 4.575 del paraje Cortaderas (donde también funciona el secundario 5.219), desde que el pasado 1 de noviembre, en el Día de las Almas, un tifón se batiera sobre el lugar dejando el albergue escolar a cielo abierto.
Desde el Ministerio de Educación de la Provincia partieron ayer dos supervisores y también fueron representantes de Obras Públicas para evaluar los daños. Lo que se pudo saber a pesar de los terribles problemas de comunicación por la distancia (la escuela queda a 35 kilómetros de Payogasta), y por la absoluta falta de señal, es que hubo una reunión que también contó con la presencia del intendente de Payogasta, Lucas Arapa, una diputada, un concejal y un policía. Lo que se determine en el encuentro, para devolverle la normalidad a esta escuela, se sabrá mañana o el lunes, cuando las autoridades salgan de esa zona sin señal y puedan informarnos.
De hecho, el tifón azotó a la escuela el martes pasado y la noticia llegó recién el jueves.
Justamente, Raúl Ernesto Nieva, director del secundario 5219 que funciona en el mismo establecimiento que la primaria en otro turno, le hizo a El Tribuno (que llegó hasta la escuela de Cortaderas luego del torbellino), una radiografía de las limitaciones que padecen.
"Acá todos los vecinos hacen agricultura de subsistencia. Si bien estamos a 35 kilómetros de Payogasta, el colectivo urbano entra a Cortaderas dos veces al día solo los miércoles, entre las 8.30 y las 9 de la mañana. El servicio es de la empresa Ale Hermanos y llega a Cachi a las 10.30 con la gente que va a hacer todos los trámites y las compras de la semana, y regresan por la tarde. También hay remises que cobran hasta Payogasta unos $350 y hasta Cachi un poco más; pero es para casos especiales", dijo el director con respecto al transporte.
Sobre la atención sanitaria, agregó: "Si te enfermás, a 7 km está el centro de salud más cercano en el paraje Potrero. Es muy básico el servicio ahí, así que si te quebrás, si tenés migrañas como les pasa a dos alumnas, o si tenés epilepsia como hay otro caso, hay que ir a Payogasta y de ahí, si es más grave los derivan a Cachi y si amerita, los llevan a Salta. En realidad, estamos a la buena de Dios en cuanto a salud, comunicaciones y transporte. No tenemos ni una radio para comunicarnos a 7 km con el centro de salud de Potrero por una aspirina".

Aislados

Desde 2014, el secundario 5.219 de Cortaderas se independizó del colegio de Palermo que queda a 14 km. Tiene 35 alumnos que caminan kilómetros desde Punta del Agua, Belgrano y Potrero de la Poma. "Tenemos un alumno de Cerro Negro de Tejada que queda en los cerros de enfrente que pertenece al departamento de Rosario de Lerma. El chico tiene unos parientes en Belgrano y se viene de lunes a viernes para estudiar", contó el director.
Acerca de la accesibilidad a la zona, dijo: "Desde Cortaderas hasta el cruce de la ruta 40, tenemos 25 kilómetros, y ahí hay un poblado, tienen señal y servicios, acá no. El camino consolidado es desde Cortaderas hasta Potrero, después son todos senderos para andar a pie".
Finalmente, el director del colegio dijo: "Todas las gestiones para mejorar las comunicaciones y el transporte las hemos hecho desde la escuela, esperamos que las autoridades respondan a nuestras necesidades imperiosas porque estamos muy postergados en esta zona, sobre todo por la distancia que no les permite a las autoridades ver nuestra situación".

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Sección Editorial

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daniel cruz
daniel cruz · Hace 29 días

La casa de mi abuela Ramona Choque está muy cerca de la escuela y la vida es muy difícil en esa zona. No tenés señal para el celular, si te pasa algo en los cerros y estás solo quedás a la buena de Dios. Mi mamá, mi papá y muchos de mis familiares fueron a esa escuela cuando solo era primaria, ojalá arreglen pronto la escuela y los chicos puedan seguir sus jornadas habituales.


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