La cooperativa textil de Rosario de la Frontera prevé la incorporación de hasta 60 trabajadores, con turnos de 20 personas cada uno. El requisito para ingresar a la cooperativa es estar desempleado y tener ganas de aprender y trabajar. Así lo informó el flamante presidente de la institución, Carlos Correa.
A través de una asamblea llevada a cabo el viernes 6 de noviembre, Carlos Correa, miembro de la cooperativa, asumió como presidente del consejo de administración de acuerdo a lo que marca el estatuto social. La medida llega luego de la renuncia de su presidente, Albino Sabalza, y luego de su secretaria, tras lo cual, la disposición indica que corresponde que asuma la presidencia el vocal primero, en este caso Correa.
Cabe mencionar que la fábrica textil, denominada Cooperativa de Trabajo Textil Termal, está conformada por 26 trabajadores y funciona en República de El Salvador 10, del barrio Arturo Menú, ubicado en la zona norte de Rosario de la Frontera.
"Es una responsabilidad muy grande que tengo por delante y espero poder desarrollar mis funciones de la mejor manera y que nos beneficie a todos", manifestó Correa en dialogo con El Tribuno.
En cuanto a la cooperativa dijo: "Es una empresa social importante que hoy nos brinda una oportunidad laboral a todos los que estábamos fuera del mercado del trabajo, nos da la posibilidad de tener un trabajo digno, poder crecer y desarrollarnos".
Correa expresó, además, que los socios de la cooperativa sienten una pertenencia a la fabrica textil. "Esto es importante porque los trabajadores aprecian lo que consiguieron, aman su trabajo, que es suyo, para dedicarle todo su tiempo, su pasión, su amor a la labor y hacer crecer esta fábrica social y textil", señaló.
La fabrica textil de Rosario de la Frontera fue solventada con fondos provenientes de la Secretaría de Economía Social y Empleo del Ministerio de Trabajo y con la colaboración de la Municipalidad local, que aportó el espacio físico para la instalación de la empresa, como así también materiales y mano de obra para la refacción del edificio.
El objetivo de la cooperativa es la confección de ropa de trabajo, hospitalaria, deportiva y prendas de diseño. Comenzaron por lo más sencillo, pero con la posibilidad de hacer en el futuro confecciones más avanzadas.
La cooperativa cuenta con cinco máquinas rectas, tres overlock, una collareta, una corta collareta, una máquina botonera, dos cortadoras, una planchadora, mesas de corte y mesas de diseño.
"La cooperativa es una de las más grandes y preparadas de la provincia", dijo Carlos Correa, de 44 años, quien antes estaba desempleado.
Actualmente Carlos es vendedor de bingo. Su mujer, María Selva, es artesana y reciben por sus dos pequeños la asignación universal por hijo.

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