Mientras se escuchaba fuerte el grito de #NiunaMenos ayer, durante la marcha en el Día Internacional por la eliminación de la Violencia de Género, se conoció un nuevo femicidio en Salta. Elizabeth Argañaraz, una joven madre de 25 años, fue asesinada de un escopetazo por su esposo, Carlos Domingo Correa (40).
El crimen conmocionó y enlutó a los habitantes de Rivadavia Banda Sur. El martes, alrededor de las 22.05 una vecina de esa localidad, quien transitaba por la avenida Almicar Longarini, observó cómo una pareja discutía a gritos e insultos. El tenor de la pelea fue subiendo hasta que el hombre con una escopeta en mano le disparó a sangre fría. La víctima cayó al piso, tenía una profunda herida abajo de un hombro, en la zona de la axila, que le llegaba hasta el pecho. Asustada, la testigo corrió hasta el destacamento policial para alertar sobre el hecho.
La víctima quedó tendida en plena calle y murió en el acto. Mientras, el femicida se dio a la fuga. Tras llegar al lugar, los efectivos vieron el cuerpo sin vida de Argañaraz, el médico legal constató el deceso. De inmediato la Brigada de Investigaciones emprendió la búsqueda del criminal. El caso, caratulado como homicidio agravado por el vínculo, está en manos de la Justicia de Orán. La autopsia realizada por el médico legista, Aníbal Paredes, estableció que Elizabeth Argañaraz murió por un "shock hipovolémico, neumotórax, hemotórax bilateral y derrame pericardio".
Separados hacía cuatro días

La pareja convivió hasta el viernes pasado, desde ese día se separaron luego de una fuerte discusión. Correa, quien trabajaba como peón en una finca, nunca aceptó la situación. Antes de ser ultimada, la mujer volvía a su hogar tras una extensa jornada laboral en la escuela wichi, allí se desempeñaba como personal de maestranza. En su huida, Correa fue a su casa a buscar al hijo de 8 años que tienen en común para dejarlo en la casa de su hermana. El niño quedó al cuidado de René Argañaraz, padre de la víctima. Hasta el cierre de esta edición, desde la Policía de Salta informaban que el femicida había sido identificado pero prófugo.

Primer caso y perpetua
La primera muerte por violencia de género este año en Salta fue la de Angélica Quinteros de 63 años. El cadáver fue hallado por su hija en su casa de Los Cebiles y Juana Azurduy del barrio 9 de Julio de Orán, el 20 de enero. Una discusión terminó de manera violenta con la vida de Quinteros, quien fue atacada a cuchilladas y palazos por su esposo Luis Orlando Añazgo (55).
Quien encontró el cuerpo de Quinteros sin vida fue su hija, ella llegó esa mañana y se encontró con la escena del crimen, un verdadero horror. En ese momento un baño de sangre envolvía la figura de su padre y su madre. Angélica estaba muerta, había recibido siete puñaladas en el pecho y siete palazos en la cabeza. En tanto, Añazgo, tenía un cuchillo incrustado en el abdomen, se trataba aparentemente de la misma arma con la que atacó a su pareja.
El hombre fue internado de urgencia en el hospital San Vicente de Paúl y quedó en estado delicado. Según informó la Policía, los vecinos no escucharon nada extraño, aunque la hija reconoció que sus padres solían tener fuertes discusiones y que en muchas ocasiones llegaron a la violencia física.
Ayer, Luis Orlando Añazgo fue sentenciado por la Sala III del Tribunal de Juicio de Orán a prisión perpetua por el femicidio de Angélica.
Once mujeres sin vida
Crecen de forma alarmante las cifras de mujeres que son víctimas de violencia de género en manos de despiadados hombres, machistas y sin escrúpulos.
En lo que va del año ya son 11 las mujeres que perdieron la vida en toda la provincia. Actualmente son asesinadas más mujeres que hombres.


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