La emisión del programa 6,7,8 mostró desorientados a los panelistas. El experimento del kirchnerismo no funciona si el canal está en manos de un gobierno de otro signo. Dicho de otra manera, si la TV pública cambió de dueño, justamente, por decisión de la "voluntad pública", la gente. La situación muestra la contradicción intrínseca del concepto "periodismo militante". Confundir al gobierno con el Estado tiene como consecuencia que se mezclen "prensa" y "difusión". O "periodismo" con "operación". O "línea editorial" con "encolumnamiento"
Más claro lo tiene su invitado de esta noche, Víctor Hugo Morales, quien es kirchnerista en esta etapa de su vida; desde 2009, cuando se supo que Néstor Kirchner había retirado irregularmente dos millones de dólares del Banco Central. Como la situación era indefendible, el expresidente buscó al relator como abogado. Pero Morales es más claro que los panelistas de 6,7,8. Su programa se llama "Bajada de línea", concepto que es todo lo contrario del periodismo. Es adulación y sometimiento al gobierno, y diatriba contra el opositor.
Uno de los fundadores del "periodismo militante" es Martín Sabbatella, quien se aferra a su cargo en el directorio de la Afsca, en lo que parece una empresa imposible.
La ley de medios que le otorga esa posibilidad incluye infinidad de cláusulas que él nunca se ocupó de hacer cumplir. Para 6,7,8 y para Sabbatella, quedarse parece imposible, incluso aunque el propio gobierno no hiciera nada para echarlos.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 11 meses

Fuera con esas plagas!!.


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