Es difícil estimar la cantidad de fieles que durante todo el domingo participaron de las celebraciones en honor a la Virgen de la Peña en el paraje Yariguarenda, 15 kilómetros al norte de Tartagal.
El movimiento de quienes querían llegar a la iglesia al pie del cerro, en el predio donde el obispo de Orán, Gustavo Zanchetta, encabezó la misa central o subir a la Peña Santa fue constante y solo se detuvo cuando cayó la noche.
La organización para la multitudinaria celebración estuvo a la altura de las circunstancias y a pesar de la presencia de miles de personas no se registraron incidentes de ningún tipo.
La particularidad del santuario de Yariguarenda es que además de llegar al templo, los peregrinos pueden ascender a la Peña Santa, un cerro de 800 metros de altura, por una senda que discurre por las laderas de las serranías.
Rolando Álvarez, responsable de Defensa Civil (DF) explicó que "el domingo era un día para tener especial cuidado, porque había mucho viento y eso facilita los focos de incendio. Sofocamos al menos cinco, porque muchos peregrinos no comprenden la peligrosidad de encender velas en el trayecto a la cima o en la cima misma. El camino para subir y bajar es uno solo y si se desata un incendio se puede producir una situación trágica", explicó.
Para evitarlos, al pie del cerro los responsables de DF le pedían a los peregrinos que entreguen las velas y si subían con niños o personas mayores les proveían botellas con agua.
"Fue un trabajo impecable realizado por la comuna junto a la Policía, Gendarmería y el Ejército, personal del hospital y del Servicio Penitenciario y estudiantes voluntarios. Los chicos del colegio Santa Catalina trabajaron a la par de los mayores, igual que la Brigada Ecológica de la Escuela de Frontera, que recogió hasta el último papel que arrojaron los peregrinos en lugares que no correspondían", agregó Álvarez.

Ingresar "por la puerta chica"

En la homilía de la misa central, el obispo Zanchetta expresó que "Jesús, en el evangelio, nos sugiere entrar por la puerta chica, porque querer entrar por la puerta ancha conduce a la perdición. La imagen de la puerta ancha es la de la corrupción, la trampa, el engaño, aunque se disfrace como algo bueno, con discurso y con relato. Pero cuando se roba, cuando se hacen trampas, siempre sale a la luz. Este año, en Argentina sentimos que todo se puso más difícil para todos pero acá, en el norte, parece que se sintiera mucho más porque todo nos cuesta un poco más".
El obispo de la diócesis de Orán se refirió también al largo conflicto por el que atraviesa el ingenio San Martín del Tabacal y en ese punto expresó que "son muchas las familias que están sufriendo. No se trata de quién es más fuerte y no está bien entenderlo como un conflicto entre empresarios y sindicalistas, cuando a las familias de los trabajadores ya no les alcanza para comer. Ya se ha pasado el límite de lo tolerable", remarcó Zanchetta. Y agregó que "todas las parroquias están con los trabajadores".

Horario límite

“Al cerro subieron alrededor de 2.500 personas y dejaron de hacerlo porque establecimos las 5 de la tarde como horario límite”, dijo Rolando Álvarez, jefe de Defensa Civil de Tartagal, a cargo de la seguridad en el predio del santuario norteño.

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