En los últimos años, la gimnasia acuática fue ganando adeptos a nivel mundial. y Salta no fue la excepción.
"Durante un largo tiempo el trabajo dentro de una piscina se limitó a la enseñanza de estilos natatorios (crol, espalda y pecho). La demanda de la gente cambió y hoy se ofrecen nuevas actividades, que combinan lo lúdico con lo deportivo. El objetivo es obtener un bienestar psicofísico", afirmó Inés Rusky.
Entre las nuevas tendencias en gimnasia acuática, la profesora destacó el "water pilates", que se rige con los principios del método pilates; y el "aquarunning", donde se "corre" bajo el agua.
También sobresalen el "aquacycle", que consiste en realizar ejercicio en bicicletas especiales que se colocan bajo el agua. En Buenos Aires ya hay gimnasios que dictan esta modalidad. "Esta modalidad aún no llegó a Salta, pero ya se practica en varios países, como Brasil", cuenta Rusky.
Y, por último, se destaca el fItness acuático, que se trata de un entrenamiento más intenso en el que se aprovecha el bajo impacto del ejercicio en el agua y que sirve como preparación física para cualquier deporte.
No obstante, el principal objetivo de la gimnasia acuática no es la preparación física, sino el bienestar general que se logra con su practica.
En su trayectoria como profesora, Inés escuchó muchas veces que la gente no quiere ir a la pileta porque no sabe nadar o no quiere aprender. "Pero la gimnasia acuática abre un gran número de posibilidades y, sobre todo, permite estar en forma. Es un hábito saludable que incide en la calidad de vida".
"Hago acuagym y, además de las mejoras físicas, para mí es un cable a tierra. Me olvido de todo, porque armamos un lindo grupo con los chicos de la pile", cuenta Rosina, que se dedica a la docencia.
Francisco, un joven informático, señala con un toque de humor: "Hacemos "oídoterapia''. Además de mantenerte en forma, te divertís escuchando a tus compañeros".
"A mí me ayuda a relajarme, a estar en forma y más activa", dice por su parte, Eugenia, dedicada al comercio.
En Salta
En los últimos años en la ciudad de Salta aumentó la tendencia a realizar actividad física acuática. Un factor que ayudó es que la ciudad cuenta con varias piletas climatizadas.
"El salteño aún es muy conservador, pero una vez que descubre los beneficios del agua es muy constante. Si bien al principio le cuesta exhibir su cuerpo en traje de baño, al ir a las clases y ver la imperfección del cuerpo del otro, se tranquiliza y sigue adelante", cuenta Rusky, quien planea abrir nuevos horarios, dada la demanda de clases ante la llegada, aún demorada, de los días de más calor.

Los beneficios de hacer gimnasia en el agua

La gimnasia en el agua es uno de los deporte más completos, en el que se trabajan todos los músculos del cuerpo. La pueden practicar desde bebés, niños y jóvenes hasta adultos mayores.
"La flotación promovida por el agua reduce el riesgo de lesiones. El agua reduce entre un 80 y 90% el peso del cuerpo debido a su flotabilidad natural. Por ello es casi nulo el riesgo de lesiones", señala Lara Ramírez, especialista en aquagym.
Es ideal para dolores de espalda, articulaciones, escoliosis o alguna lesión en las piernas. También para adelgazar y tonificar músculos.
A nivel físico, mejora la circulación sanguínea, las funciones cardíacas, pulmonares y endócrinas. Alivia contracturas y estimula la movilidad articular y la coordinación motriz.
A nivel psicológico, reduce el estrés, fomenta la autoestima y la capacidad de socialización.
La gimnasia acuática es muy recomendada para personas con capacidades diferentes, embarazadas y para chicos hiperactivos, para quienes padecen obesidad, lesiones traumatológicas y problemas de movilidad.
"Las personas se acercan a la pileta porque el médico les sugirió hacerlo, por los dolores y malestares que sienten, para prevenir dolencias o bien para adelgazar, pero la gimnasia en el agua es todo eso y mucho más, ya que ayuda a mejorar la calidad de vida", finaliza Inés Rusky.

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