El Mercado Artesanal es un ícono de Salta. Es un paseo de compras que salteños y turistas no pueden dejar de visitar en estas vacaciones de invierno. Solos, con amigos o en familia es una muy buena alternativa para los que buscan conectarse con la historia, la tranquilidad y lo auténtico.
El mercado de artesanías funciona en una casona antigua de la avenida San Martín 2555 y abre sus puertas de lunes a domingos de 9 a 21 con entrada es libre y gratuita. Ofrece productos de la región como cestería, tejidos, alfarería, trabajos en plata, hierro y cuero, dulces y vinos, entre otros.
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Unos 800 artesanos, procedentes de diferentes puntos de la provincia, exponen y venden allí sus trabajos. Mañana, el Mercado Artesanal de Salta celebrará sus 48 años de funcionamiento. Fue el primero del país. Se lo considera uno de los mercados permanentes a nivel nacional.
Estos días, por el Bicentenario de la Independencia Nacional, el visitante, además de poder comprar algún producto, puede disfrutar en la galería principal de una muestra fotográfica de hombres, mujeres y niños de los años 20. Las imágenes fueron proporcionadas por el Archivo Histórico y el museo de la Universidad Nacional de Salta.
A diario recorren el lugar entre 500 y 600 personas. Hubo temporadas con picos de hasta 8.000 visitantes, comentó Darío Montero, director del Mercado Artesanal.
En el patio, la tranquilidad y la armonía del lugar invitan a la gente a despabilarse y a compartir unos ricos mates. La próxima semana habrá un fogón con agua caliente disponible a toda hora.
A través de un convenio con el Ministerio de Educación, funciona allí uno de los playones educativos donde se realizan actividades recreativas como folclore, danzas de ritmos latinos y deportes. También cuenta con restaurantes que ofrecen una gran variedad de comidas típicas.

Un poco de historia

El Mercado Artesanal funciona desde 1968 en una antigua casona colonial, un edificio construido a mediados del siglo XVIII. La finca data de septiembre de 1583. Fue adquirida por José Medeiros, gobernador interino entre 1808-1810, quien construyó la casona de esta finca, de paredes de adobe con cimientos de piedra y calicanto de más de tres cuadras de largo.
Esas tierras están unidas estrechamente a la historia de la ciudad. Las crónicas señalan que allí funcionó el primer molino de Salta, alrededor de 1583, principal fuente de trabajo de la ciudad. Por eso la finca tenía el nombre de Alto Molino.
Posteriormente fue asiento de los jesuitas hasta 1760, y más tarde alojó a la primera curtiembre salteña.

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Sección Editorial

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Carlos Bellagio
Carlos Bellagio · Hace 4 meses

En cuanto al Mercdo Artesanal sería importante que se retome el proyecto realizado y archivado, sin ejecución, de la revalorización del edificio, que entre sus puntos más destacados plantea la reutilización de los subsuelos debajo de los pisos de madera.


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