El hallazgo de los millones de dólares depositados en las cajas de seguridad a nombre de Florencia Kirchner viene a delimitar cada vez más la cuestión del escándalo de corrupción kirchnerista a un plano moral. Hasta los mismos exkirchneristas, parece que ahora casi todos lo son, admiten forzosamente lo repudiable del ultraje del que fue víctima nuestro país hasta no hace mucho tiempo. Por el lado de quienes siempre estuvimos fuera de ese esquema, enfrentándolo inclusive cuando los votos no nos eran favorables, efectivamente vivimos con dolor cómo estos hechos exceden cualquier análisis político o ideológico y desembocan de lleno en el ámbito de la Justicia penal.
Tal es así, que del mismo pedido de los fiscales penales intervinientes que solicitaron los embargos contra las cuentas de la hija de la expresidenta, los Dres. Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, surge textualmente el concepto de la existencia de una "asociación ilícita dirigida desde las más altas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional, en primer término liderada por el expresidente Néstor Kirchner y luego por su esposa, la ex primera mandataria Cristina Fernández de Kirchner, quienes conjuntamente con funcionarios claves en distintas reparticiones del Estado y un reducido número de empresarios amigos, entre los que se puede mencionar a Lázaro Báez, Cristóbal López o Carlos De Sousa, se habría dedicado de manera sistemática y constante a llevar a cabo negocios espurios con el objetivo de apropiarse de fondos públicos". Es decir, que los sobreprecios millonarios en los procesos de licitación y adjudicación de obras públicas no fueron ocasionales sino que obedecieron a una matriz corrupta, que los fiscales definen literalmente como una "organización criminal encabezada por Néstor y Cristina Kirchner por medio de la cual se beneficiaron, junto a sus hijos, de manera sistemática y coordinada a través de los pagos que los empresarios favorecidos por el Estado habrían realizado a favor de ellos". Citando esos breves tramos de la presentación judicial nos queda claro la mentalidad de los personajes que nos gobernaron estos últimos años, resultando inevitable recordar las imágenes de Néstor Kirchner extasiado junto a una caja fuerte repleta de dólares, ahora que la Justicia determina que en efecto se trató de una organización delincuencial. Como republicanos y defensores del Estado de derecho, no nos queda más esperanza que seguir la evolución procesal de estas pesquisas y que para la salud de la Nación se haga justicia.

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juan jose
juan jose · Hace 4 meses

Suriani..... otro tilingo mas! el gobierno k arras{o con todo, pero porque no hbl{as del contrabandista y evasor de Macri y de todas sus causas?


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