El universo de Marcelo tiene menos de 15 metros de extensión. Ahí habita junto a su tres perros, al menos seis colchones, varias colchas y ropas desparramadas, algunas zapatillas tiradas en el suelo y un cajón de verdulería donde guarda sus utensilios de cocina. Ese mundo, que está ubicado en un pedazo de vereda de Pueyrredón al 1200, casi se desmorona el viernes de la semana pasada, cuando un remise atropelló a uno de los canes.
La mujer que iba de pasajera en el auto tuvo un gesto de grandeza y se hizo cargo de llevar el animal a un veterinario y costear, con la ayuda de un vecino, el precio de la operación que le practicaron. A los dos días, el perro volvió junto a su dueño con una de sus patas enyesada y sujetada con un clavo.
Tras el regreso de su compañero, Marcelo, o el Puma como le dicen en villa Belgrano, pudo retornar a su vida normal, a la riqueza del universo que solo él conoce.
Según contó un vecino de ese barrio a El Tribuno, el hombre, de unos 40 años de edad, reside en la calle Pueyrredón desde hace siete años. Dos años antes, estuvo en la misma condición en la Anzoátegui, a pocas cuadras de donde ahora se encuentra. "Empezó a vagabundear a partir de que murió su madre, con quien vivía en la misma casa", recordó.
El Puma es una de las 300 personas que se estima que están en situación de calle en la capital salteña, de acuerdo a un sondeo que realizó la Policía para el Operativo Abrigo. En su caso, según los vecinos, se encuentra en esa condición por elección propia. Otros terminan a la intemperie por el alcoholismo, la adicción a otras drogas, trastornos mentales, problemas familiares, falta de trabajo o porque simplemente no tienen dónde vivir.
Poco para muchos
Tras la desarticulación del albergue municipal para indigentes de Finca Valdivia, al inicio de la actual gestión comunal, no existe un edificio oficial para contener a quienes no tienen hogar. Se trababa de una casona que tenía lugar para 40 personas y demandaba una inversión mensual de alrededor de $400 mil para alquiler, insumos y personal.
La Cooperadora Asistencial de Capital, que estaba a cargo de ese programa, ahora destina una ayuda económica a la Fundación Manos Abiertas, que cuenta con un hogar para personas sin techo en Córdoba 190 (sede de Cáritas), donde hay 18 camas para pasar la noche.
El lugar se encuentra abierto de 18.30 a 8. Está a cargo de un operador, una asistente social, una psicóloga y unos 20 voluntarios. Recibe solo a hombres que puedan moverse, alimentarse, vestirse e higienizarse por sus propios medios.
Muchos de los alojados son derivados de otras instituciones que se ocupan del tratamiento de las adicciones.
De día, los concurrentes realizan las actividades de rehabilitación y luego duermen en el hogar.
"Todos los días unas diez o quince personas tocan la puerta del hogar para que les demos alojamiento, pero ya no tenemos lugar", dijo a El Tribuno Francisco Zerpa, operador de la residencia de Manos Abiertas.
Uno de los albergados se llama Néstor, de 52 años. Una tragedia hizo que hoy no tenga casa, de acuerdo a lo que contó a este diario. Llegó a Salta hace un mes luego de "buscar suerte" en San Luis y Córdoba.
Nació en esta provincia y a los 17 años partió a Mendoza, donde trabajaba como pintor de casas. Hace dos años perdió a su esposa y única hija en un siniestro vial en esa ciudad cuyana. A partir de esa fatalidad espera encontrar un lugar donde rehacer su vida.
Pasó dos noches en la terminal de ómnibus antes de llegar a la Fundación. "No le recomiendo a nadie dormir ahí", dijo Néstor, y relató los padecimientos que atravesó intentando dormir en una de las sillas de la estación.
Ahora hace changas y espera conseguir un trabajo fijo para establecerse. En el hogar ayuda con la limpieza. "Acá viene gente con muchos problemas, pero tratamos de convivir con respeto", dijo.
En invierno, la Policía dispone de 20 camas en las subcomisarías de Castañares y Villa Palacios para albergar a personas en situación de calle. El Operativo Abrigo asiste cada vez a más desocupados, además de a los denominados "linyeras".

Vivir bajo un puente
Nadia Bravo está embarazada. Una vida marginal y de violencia la llevó a vivir bajo el canal de calle Alberdi, entre Corrientes y Zavala. En el lugar pasa sus días junto a su esposo, con quien tiene dos hijos, uno de 3 años y otro de 11 meses. Además tiene dos hijos, de 11 y 6 años, de una relación anterior.
La pareja es oriunda de Buenos Aires, desde donde se trasladaron a Tucumán para huir de ataques violentos del padre de la joven madre, según publicó a El Tribuno el jueves pasado.
En la vecina provincia, volvieron a sufrir violencia doméstica e intentos de abusos en la casa de otro familiar, por lo que se trasladaron a Salta hace más de dos meses. Ya en la capital salteña, fueron denunciados por abandono de niños y dos de ellos fueron llevados a Buenos Aires, mientras que los otros dos también quedaron separados de su madre, por resoluciones judiciales. A la pareja le prometieron una pequeña pieza donde podrán vivir 5 meses.




¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 13 días

"Haciendo Realidad la Esperanza"

Julio Baloteli
Julio Baloteli · Hace 13 días

el gobierno no se puede estar haciendo cargo de las cagadas o malas decisiones de todos

miguel hugo rojo
miguel hugo rojo · Hace 13 días

Mientras ésto ocurre, paradojalmente ahora sin el menor escrúpulo, el mínimo recato, el distintivo de la corrupción en Salta, pretende mostrarse como el cambio de la ortodoxia del delito, como un agente moral de la renovación política, y nos asevera que: "lealtad es ser coherentes con las convicciones, es no mentir, no robar y trabajar para los humildes que nos ponen en nuestro lugar”. Después cínicamente agrega: "Debemos tener la humildad de acompañar a aquellos que efectivamente requieren de un Estado que esté cada vez más presente y nuestro desafío es hacer que los más vulnerables no sean los que paguen los platos rotos de la corrupción, del desgobierno y de todo lo que pasó en la Argentina”. Se nos mofa cínica y conscientemente. Cada vez reverdece más la soberbia e impunidad. El ahora socio o ultra lisonjero de Cambiemos o el Macrismo, desde que asumió en diciembre de 2007, robó o mejor dicho saqueó a manos llenas premeditadamente el erario público de Salta, hasta convertirse en uno de los nuevos ricos de la Provincia. Enriquecimiento ilícito. La certidumbre que el sistema judicial suministra impunidad. Entre otros forajidos que sirviéndose del Estado: caso de Carlos Teófilo Parodi, que ahora también quiere ser gobernador, quieren naturalizar el engaño y la inocultable manipulación. Así la única realidad, es que se hizo realidad la esperanza de la fechoría.


Se está leyendo ahora