Juan Manuel Urtubey asumirá su tercer mandato, que hasta en el horario previsto tiene el sello de una nueva etapa política y personal. Todos madrugarán para que el gobernador pueda estar presente, puntualmente, en la ceremonia de asunción de Mauricio Macri como presidente.
Terminó el tiempo kirchnerista y Urtubey deberá demostrar que su identificación con Daniel Scioli no lo convirtió en enemigo de Macri. Si no lo hace, el presidente deberá buscar otro interlocutor, fuera del esquema del Cambiemos salteño; de lo contrario, Salta se quedará aislada. El tucumano José Manuel Cano manejará el Plan Belgrano pensando, entre otras cosas, en ser gobernador de su provincia. El formoseño Ricardo Buryaile, como ministro de la Producción, prometió beneficios para el trigo, el maíz, el girasol y la carne, que pueden dar al NEA una línea directa con la Pampa Húmeda y, en general, el centro del país. Gerardo Morales, a su vez, gobernará Jujuy como estrella del macrismo.
No solo estas razones de Estado explican el madrugón para la Asamblea.
Urtubey tiene su cabeza puesta en 2019 y sabe que su presencia hoy, en el Congreso, desafiando las órdenes de la expresidenta, lo coloca en la marquesina nacional. Sobre todo, lo acerca a un lugar expectante en la pelea que se inaugura por la renovación del peronismo.
Además, este tercer mandato incluye cambio de vicegobernador: Miguel Isa jurará a su lado en lugar del renovador Andrés Zottos.
La Asamblea Legislativa fue convocada para las 8 y en el recinto de la Legislatura prestarán juramento ambos. Los ministros y secretarios de Estado asumirán mañana en el Centro de Convenciones de Limache, a partir de las 10.30.
El nuevo equipo de ministros es otra señal, en este caso, de que Urtubey piensa dedicar más energías a la proyección nacional para delegar tareas en sus colaboradores.
La jefatura de Gabinete fue creada a medida para Carlos Parodi, quien gozará de amplios poderes como gobernador suplente. Otro urtubeicista puro, Juan Pablo Rodríguez, seguirá en la cartera política y Pamela Calletti no anticipa cambios en el área de Derechos Humanos y Justicia.
Tampoco son esperables nuevas perspectivas en el área productiva: Mariano Ovejero (Cultura y Turismo), Javier Montero (Ambiente y Producción Sustentable) y Baltasar Saravia (Infraestructura, Tierra y Vivienda).
Salta tiene problemas estructurales por la poca capacidad de generación de empleo genuino, el subdesarrollo rural y la carencia de infraestructura para el transporte. La dinamización de la economía será vital en los próximos años.
Carlos Abeleira (Primera Infancia), Luis Gómez Almarás, (Asuntos Indígenas y Desarrollo Comunitario), Roberto Dib Ashur (Educación, Ciencia y Tecnología), Oscar Villa Nougués (Salud Pública), Eduardo Costello (Trabajo), Alejandro Cornejo (Seguridad) y Sebastián Gomeza (Hacienda y Finanzas) completan un elenco previsible. Con ese gabinete, Urtubey debe afrontar una etapa que a nivel nacional se inicia con un plan ambicioso de obras públicas, inversión privada y desarrollo productivo.
Un cambio de políticas nacionales podría estimular un fuerte crecimiento minero. El auge del turismo obligará a desarrollar un programa local que vuelva a colocar a Salta como centro de redistribución en el NOA y, definitivamente, habrá que revisar la legislación vigente para que el campo de la provincia pueda ponerse a la altura de las otras áreas con posibilidades de dejar la condición de marginales en materia de producción.

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Julian Centella
Julian Centella · Hace 11 meses

Este equilibrista político, ya, todos lo miran con desconfianza. En política estar con todos es estar con nadie y estar con nadie es una forma disimulada de estar con todos. En ese equilibrio, solo por resguardar sus intereses personales, el gobernador puso su provincia en la picota. Salta es y será castigada por una única razón: su ambigüedad política. Por usar en cada caso la camiseta que más convenía a sus intereses, el gobernador salteño dejó de ser creíble para los primeros actores de la política nacional. Esa falta de credibilidad puede ser fatal para su futuro. En definitiva, como decía Lincoln: "Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo".

Julian Centella
Julian Centella · Hace 11 meses

El estadista es un líder que convence al pueblo sobre su proyecto, mientras el político es un populista que miente al pueblo sobre sus virtudes. Un político populista se lo identifica porque permanentemente apela al factor emotivo, llegando a generar pena y compasión con el único fin de captar votos. Practica, de algún modo, lo que suele denominarse "populismo electoralista". Nunca se verá a un estadista llorando ante las cámaras de televisión. En cambio, de un político puede esperarse cualquier cosa que le reditúe votos Una diferencia muy marcada entre el estadista y el populista se advierte en las relaciones que desarrollan con el partido político al que pertenecen. El estadista siempre antepondrá los intereses de su pueblo a las internas partidarias. Para el estadista los partidos políticos son un medio no un fin.

Luis Romera
Luis Romera · Hace 11 meses

yyy macristas no los quiero escuchar quejandose....ahora los quiero ver.....

Andrea Núñez
Andrea Núñez · Hace 11 meses

Muy buena actitud. Felicitaciones! No estamos en Venezuela. Hay que respetar la voluntad de la mayoría. Si los K hicieron algo bueno, muchas gracias. Pero ya tuvieron su oportunidad. Ahora deben dejar el poder y dejar el poder a otros. Es una democracia no una monarquía ni una dictadura.

el villero con estudios
el villero con estudios · Hace 11 meses

Urtubey, deberías haber acompañado a Cristina y no al salame del nuevo presidente corrupto y multiprocesado

Andrea Núñez
Andrea Núñez · Hace 11 meses

No es un partido de fútbol. Los K ya tuvieron su momento ahora es tiempo de dar paso a otros.


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