El oficialismo salteño no descarta que Daniel Scioli y Carlos Zannini tengan un balotaje deslucido en el territorio provincial durante la jornada del domingo.
Un sondeo digital realizado entre lectores de El Tribuno tras el debate del domingo a la noche recibió 9.264 votos en menos de 24 horas, con un resultado categórico de 68,93% contra 31,07% a favor de Mauricio Macri y Gabriela Michetti.
Ese dato parece confirmar el pesimismo, y se suma a las caras largas que se vieron durante la visita de Scioli a Orán, el derrotado gobernador jujeño Eduardo Fellner y Juan Manuel Urtubey. "El peronismo perdona todo, menos la derrota", sostiene un aforismo político que nadie discute. Otro, más rústico, afirma que "los peronistas te acompañan solo hasta la puerta del cementerio".
Ninguna encuestadora se anima a pronosticar un resultado para el domingo 22, escaldadas por la mala experiencia del 25 de octubre.
De todos modos, Urtubey no tiene previsto acompañar en Buenos Aires a Scioli tras el escrutinio. Todo indica que prepara un nuevo viraje.
Ayer, una página digital oficial de Salta sentenciaba: "Hay muchos dirigentes del peronismo que antes consultaban sus decisiones con Cristina Kirchner y que hoy ni la llaman. Por eso, está en marcha el plan para convivir con Macri". El medio reproducía una información en la que dan por sentado que un triunfo de Scioli solo sería gracias a un milagro y consigna que "Urtubey es uno de los dirigentes del oficialismo que mejor posicionado queda hacia los nuevos liderazgos en el PJ. Es el primero que jubiló a Cristina Kirchner de la política...". Y al referirse a los eventuales sucesores en el liderazgo partidario agrega a Massa, Randazzo y De la Sota.
El texto, atribuido a fuentes nacionales pero a la medida del gobernador salteño, parece pasar por alto que Sergio Massa fue quien frenó en 2013 la posibilidad de una reelección de Cristina y que José Manuel De la Sota fue el único gobernador que puso límites a la Presidenta desde el comienzo.
Por lo pronto, el 21 de enero de este año, Urtubey aceptó firmar un documento del PJ exigido por el kirchnerismo para bloquear la denuncia del fiscal Alberto Nisman por sobornos en el acta de entendimiento con el Gobierno iraní y, también, enrarecer la investigación de la nunca esclarecida muerte del funcionario de la Justicia. Con la bandera de Cristina Fernández de Kirchner participó en las elecciones provinciales. Tras las PASO viajó con Miguel Isa a ofrendarle el triunfo a la Presidenta. Recién cuando ganó las generales se produjo la ruptura de la que da cuenta ese texto. Allí, es cierto, "jubiló -verbalmente- a Cristina de la política", y se sumó casi como jefe de campaña de Scioli y amagó con ser candidato a vicepresidente, primero, y canciller más adelante. El entusiasmo terminó el 25 de octubre a las 18.
Tras el escrutinio, el gobernador de Salta viajó a Londres para ver a Los Pumas.
A su regreso, inició una ronda en los canales y radios porteños y ante Alejandro Fantino explicó: "Apoyo a Scioli, tengo proyecto propio y soy un poco loco...".
Urtubey apuesta a que, pase lo que pase el domingo, sus posibilidades de llegar a presidente del PJ, primero, y de la Nación, más adelante, se incrementen. Pero lo que le ocurrió el domingo a medio día en el almuerzo de Mirtha Legrand le mostró los límites de la estrategia. Allí se encontró con la inesperada presencia de la periodista, política y lingista catalana Pilar Rahola, quien cuestionó a Scioli como continuador del "populismo kirchenrista".
Urtubey no pudo responder a los cuestionamientos por el silencio frente a la corrupción, el acuerdo con Irán y la muerte de Nisman.
"Estoy de acuerdo contigo", atinó a decirle, mientras Karina Rabolini y Graciela Alfano trataban de defender a Scioli.
Fue una prueba de fuego. Quien aspira a la presidencia de la Nación debe estar preparado para este tipo de sorpresas.

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Sección Editorial

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Joan Nebresk
Joan Nebresk · Hace 12 meses

Juanma por las estadísticas esclarecedoras de quien se llevara la presidencia este domingo YA le soltó las dos manos al "manquito" y con su plan B le estrechó un fuerte abrazo a Mauricio. Sabe que Macri tampoco lo va a dejar en la banquina con todo lo que prometió a las provincias del NOA y NEA, pero tampoco le veo futuro si sigue escupiendo a todos los que en un momento u otro le tendieron la mano como fue el caso puntual de JC Romero.

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 12 meses

Así como describe la nota, no habría mejor político que un "saltimbanqui" de Circo.


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