Vacaciones, aguinaldo y más

Walter Neil Bühler

Vacaciones, aguinaldo y más

Ingresar al último mes del año implica, desde el punto de vista laboral, la llegada de una serie de eventos con incidencia en la rutina de trabajadores y empleadores. Este año se agrega la novedad, para algunos sectores, del pago de un bono extraordinario. Extraordinario será en actividades como la bancaria en la que los empleados percibirán entre 8 y 12 mil, para festejar fin de año, ya que se pagará exactamente el día 31 de diciembre. Para otros será un bono "ordinario", como la de los obreros mosaístas que percibirán $3.120,20 ­en cinco cuotas! Finalmente, para otras actividades como la de comercio- el bono "no será"; tendrán el famoso bono cordobés: "vo no vai a cobrar". Ello se explica en que estas actividades tuvieron aumentos recientes en los que ya se contempló la incidencia del anunciado bono. Pero, le digo, este bono nos va a causar más de un disgusto. Se insiste en darle carácter de "no remunerativo", siendo que todos los tribunales laborales del país (y también la Corte Suprema de Justicia de la Nación) consideran ese concepto una contradicción en sus términos: "no existe el salario no remunerativo". El problema en esta oportunidad se presenta por su directa incidencia en el aguinaldo, ya que como "no" remunerativo no se debería incluir en su cálculo. También influye en la liquidación del descanso anual (vacaciones). Los empleadores se convierten en la mortadela del sándwich, ya que las cámaras que los representan pactan estos complementos salariales que, saben, son fuente de conflictos.
Tips a tener en cuenta
Debemos recordar que por una desafortunada reforma de la ley impulsado por el cómico Nito Artaza, el sueldo anual complementario (SAC) se debe abonar antes del 18 de diciembre. Lo desafortunado no surge de la fecha de pago sino de la complicación para su liquidación. Efectivamente al 18 de diciembre se desconoce cuál será el salario final de ese mes, el que sin embargo debe tenerse en cuenta para liquidar el SAC. Dice la ley que el empleador debe "estimarlo" y de surgir diferencia la misma deberá "integrarse" al salario del mes de diciembre. Más sencillo hubiera sido establecer un anticipo a pagar antes de la fiesta (como era costumbre hacerlo) y luego descontarlo del salario. Hay algunas recomendaciones en torno a las vacaciones: recordar que deben otorgarse para comenzar un día lunes y queden ser abonadas efectivamente antes de su iniciación. En la redacción originaria de la ley de contrato de trabajo (LCT), la omisión de pago anticipado acarreaba la duplicación del monto de la vacación en beneficio del trabajador; actualmente solo implica la posibilidad de multas aplicadas por la autoridad laboral. Esta disposición del pago anticipado tiene el sentido de permitirle al trabajador disfrutar de su vacación con algunos pesos en el bolsillo (aunque a la vuelta advertirá que a su sueldo le falta la retribución de ese periodo, ya percibido; como ocurre con todo anticipo). La liquidación de vacaciones debe implicar para todo trabajador una mejora remuneratoria en ese periodo del orden del 15 o 20%. Ello porque el sueldo mensual se divide por 25, para determinar el jornal vacacional. La idea de la ley es también que el trabajador tenga una retribución algo superior para poder afrontar los mayores gastos que se producen para diversión y entretenimiento.
Si bien el otorgamiento de vacaciones suele concentrarse en los meses de verano, recordemos que la ley establece un amplio período que va del 1 de octubre al 30 de abril. Eso sí, una de cada tres vacaciones deber otorgarse en verano. Cuando un matrimonio (también el "igualitario") se desempeñe a las órdenes del mismo empleador, dice la ley que deberán otorgarse en forma conjunta y simultánea. Llamativamente la ley (LCT, art. 164) establece, textualmente, que "deben" otorgarse en forma conjunta descartando la hipótesis (no tan descabellada) que cada uno de los cónyuges quiera irse por su cuenta.

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