Reina el malestar entre los productores y vecinos de la localidad de El Naranjo, una de las zonas más turísticas de Rosario de la Frontera.
Desde hace tiempo exigen a las autoridades la reparación de la ruta provincial 21. El lamentable estado de la vía, paso obligado de cientos de personas, pone en serio riesgo a quienes transitan por el lugar.
La ruta está destruida completamente en varios tramos y, cada vez que llueve los más de 400 habitantes del pueblo quedan incomunicados, ya que la traza es la principal vía de comunicación con la Ciudad Termal. Solo las separan 18 km.

Estado calamitoso

La ruta 21 tiene una extensión de 15 km. Las zonas más complicadas se encuentran entre finca El Puestito y La Salamanca, donde solo se encuentra habilitada media calzada para el tránsito, debido a un enorme zanjón producido por la erosión hídrica.
A 5 km del empalme de la ruta 9/34, en la entrada a la finca de Carlos Torino, hay un badén en pésimas condiciones, también por la erosión que produce el agua cada vez que la vía se inunda.
Otro de los vecinos, Daniel Roldán, molesto por este menosprecio por parte de las autoridades que deben resolver este problema, indicó que resulta vergonzoso cómo día a día la ruta 21 se destruye a pasos agigantados.
"En El Naranjo vive mucha gente que trabaja en la Ciudad Termal: docentes, policías y comerciantes. Diariamente deben transitar por una ruta que se está destruyendo cada vez más sin que nadie haga algo. Los autos sufren un deterioro progresivo porque no pueden esquivar los enormes pozos", comentó Roldán.

Otras rutas en mal estado

Otras de las vías deterioradas es la ruta provincial 20, que une la localidad de Las Mojarras con la ciudad de Rosario de la Frontera. La distancia entre ambas es de 20 kilómetros.
Las precipitaciones de los últimos meses realizaron estragos en la traza.
De la misma manera, la ruta provincial 25, que conecta la Ciudad Termal con El Tala, está muy deteriorada en el tramo comprendido entre el paraje de El Arenal hasta el cruce con la ruta provincial 35.
Decenas de vecinos, trabajadores rurales y productores diariamente transitan esta arteria.
Pero lo más grave es que desde hace más de 8 años realizan reclamos por el mal estado del camino y las soluciones no aparecen.
"Hace bastante tiempo que la Provincia se desentendió del mantenimiento de la ruta. Productores y vecinos realizamos una verdadera odisea para poder sortear las dificultades del camino", manifestó a El Tribuno un grupo de productores de la zona.

Las obras que hacen falta

Acerca de los trabajos que son necesarios para solucionar el problema de la mala conectividad en la zona rural del departamento, El Tribuno consultó al concejal rosarino Sebastián Iglesias.
El edil consideró que deben realizarse trabajos de levantamiento y conformación del camino en las zonas más afectadas, como así también colocar una alcantarilla de gran envergadura para evitar el anegamiento de la zona.
"La semana que viene se tratará un proyecto de declaración sobre los trabajos en la ruta 21 en el Conejo Deliberante. La idea es, una vez aprobada la norma, elevarla a la Vialidad de la Provincia para que realice el urgente mantenimiento de la ruta 21 y la ruta 158, que une la ciudad con El Naranjo".
Agregó que también se hará extensiva una minuta de declaración para que se proceda a la reparación de las rutas provinciales 19, 20 y 25.

Ofrecimiento

Los productores del sur de Salta, en especial quienes tienen sus campos colindantes a las rutas provinciales mencionadas, manifestaron que vienen realizando reclamos desde hace varios años sin que nadie les diera una solución al respecto.
"Incluso nos pusimos a disposición para colaborar con las autoridades, pero hasta la fecha nadie asumió la responsabilidad para tomar las medidas que corresponden. Necesitamos una solución urgente. El pésimo estado de los caminos empobrece la calidad de vida de todos", manifestó un agricultor de la zona.

Un pueblo histórico

El Naranjo es un pueblo colonial donde el tiempo parece haberse detenido.
En 1617 se construyó la capilla y hay enormes casonas coloniales. En 2015 fue declarado lugar de interés histórico y turístico por la Municipalidad de Rosario de la Frontera.
Actualmente cuenta con todos los servicios: una escuela pública, un centro de salud, un destacamento policial y la agrupación de gauchos.
La declaración generó expectativas entre los vecinos, quienes comenzaron a soñar con la transformación del lugar. Pero en materia de comunicación vial, el atraso continúa.

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