Venezuela está sangrando. Su situación económica y social es dramática.
Este país, con una de las mayores reservas mundiales de petróleo y con la extraordinaria riqueza de muchos otros recursos naturales, ha sido absolutamente arruinado por la gestión económica del gobierno de Nicolás Maduro.
El heredero de Hugo Chávez, quien fue líder indiscutible desde su asunción como presidente, en 1999, hasta su muerte, en 2013, fundador del socialismo del siglo XXI y la Revolución Bolivariana, fue elegido en un amañado proceso electoral y su poder nunca legitimado se le ha escurrido de las manos por su propia incompetencia y por la lucha interna de poder en el régimen gobernante.
Durante varios años, el precio del petróleo estaba por las nubes y había margen de maniobra hasta para despilfarrar en préstamos a otros países. Pero el uso indiscriminado de los fondos públicos vació los recursos del Estado.
Más de cuatro millones de venezolanos se encuentran bajo la pobreza extrema. La inflación estimada para este año puede superar los 700 puntos cuando acabe 2016. Las cifras muestran un absoluto descontrol. El desabastecimiento y la falta de productos de primera necesidad son la situación normal en los centros comerciales.
Hay acumulación de poder en el Ejecutivo y no se garantizan los derechos humanos, lo que redunda en censura, intimidación y persecución de toda opinión contraria.
Muchos dirigentes políticos de la oposición han sido arbitrariamente detenidos, juzgados, condenados e incluso inhabilitados para postularse a cargos públicos en las últimas elecciones legislativas.
Hay procesos penales a simples ciudadanos por manifestar, protestar y reclamar por las arbitrarias medidas de las autoridades.
Se han probado abusos policiales, deficientes condiciones en centros penitenciarios y la impunidad por los abusos de las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas.
Se producen allanamientos ilegales, detenciones arbitrarias y hasta la deportación de ciudadanos extranjeros. Los principales dirigentes opositores, Leopoldo López, Daniel Ceballos, Antonio Ledezma, Raúl Baduel, Alexander Tirado y muchos más, están encarcelados o en prisión domiciliaria; fueron víctimas del desconocimiento del derecho de defensa y del debido proceso, bases del Estado de derecho y el orden democrático.
El Poder Judicial y, en particular, el Tribunal Supremo, han rechazado abiertamente el principio de separación de poderes; se han comprometido públicamente a actuar a favor del programa político gubernamental y se han pronunciado en sus sentencias de modo de validar la inobservancia de los derechos humanos e invalidar, con pretextos de inconstitucionalidad, las leyes y las decisiones de la Asamblea Nacional elegida el 6 de diciembre de 2015, dominada totalmente por la oposición.
La Asamblea Nacional es hostigada y obstaculizada permanentemente, incluso con el uso de la fuerza, ya que constituye el germen del necesario cambio del régimen político que el pueblo cuestiona. La oposición, consolidada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), ha propuesto la vía constitucional del referéndum revocatorio. Se ha cumplido la primera etapa con aceptación de las firmas requeridas.
La recolección del 20% de las firmas, el siguiente paso previsto en la cruzada opositora, no se realizará hasta finales de octubre, según el Consejo Nacional Electoral (CNE). Es una jugada tramposa con los objetivos de mantener al chavismo en el poder, estirar la presidencia de Maduro y debilitar a la oposición en el contexto de la mayor crisis de la historia de Venezuela.
Si el referéndum se celebrase antes de fin de año y se revocara el mandato de Maduro, las elecciones presidenciales inmediatas confirmarían el cambio de poder; de hacerse en 2017, el primer mandatario elegiría a dedo a su sucesor hasta 2019.
Desafortunadamente, Venezuela está a punto de saltar por los aires y el punto de no retorno en el que subsiste hace temer un grave conflicto interno, a menos que la comunidad regional o la internacional ayuden a lograr una salida pacífica.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora