Hoy se celebrarán las elecciones parlamentarias 2015 en Venezuela, según lo previsto por las autoridades electorales, para renovar todas las bancas de la Asamblea Nacional de la República, mediante votación, directa y secreta con representación proporcional.
Los diputados electos durarán cinco años en el ejercicio de sus funciones, 4 por el período constitucional comprendido entre el 5 de enero de 2016 y el 5 de enero de 2021. Serán las decimosextas elecciones parlamentarias desde el año 1947 y los cuartos comicios legislativos nacionales desde la Constitución de 1999, que estableció la creación de la actual Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. A diferencia de procesos anteriores, en esta ocasión no se elegirán las bancas del Parlamento Latinoamericano correspondiente al grupo Venezuela, porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó eliminar esas elecciones por solicitud del Parlamento. La participación en 2010 fue de 66,45%, casi el triple que en la última elección legislativa. La coalición gobernante PSUV-PCV-Conive obtuvo la mayoría simple, 98 de los 165 escaños (73 nominales en 54 circunscripciones electorales y 25 por voto lista), aunque perdió la mayoría cualificada de dos tercios, que mantenía desde 2005.
Por su parte, la oposición, agrupada bajo la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), obtuvo 33 diputados menos que el chavismo (39 nominales en 32 circunscripciones electorales y 26 por voto lista), aunque la diferencia en votos entre ambas fuerzas fue inferior al 1%. El bloque independiente Patria Para Todos obtuvo dos diputados (1 nominal en 1 circunscripción electoral y 1 por voto lista), punto importante, ya que ese partido podía apoyar o evitar la aprobación de leyes habilitantes que requieran de las tres quintas partes de la Asamblea Nacional, es decir, la mayoría absoluta de 99 diputados. En 2012 este partido se unió a la MUD, pero debido a una sentencia del TSJ la dirección del partido quedó a cargo de Rafael Uzcátegui quien decidió apoyar a Hugo Chávez en la elección presidencial de 2012. Sin embargo, los dos diputados obtenidos se unieron a las filas de la oposición, añadiendo así a la MUD un total de 67. Los nuevos diputados asumieron el 5 de enero de 2011, y permanecerán hasta enero de 2016.
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¿Qué hará Maduro si pierde?
El mandatario venezolano dijo que no está dispuesto a entregar el poder. El presidente advirtió que habrá violencia si el 6 de diciembre (por hoy) no se impone el oficialismo, y sugirió que podría desconocer los resultados. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para conservar el poder?
"Si se diera ese escenario, negado y transmutado, Venezuela entraría en una de las más turbias y conmovedoras etapas de su vida política. Y nosotros defenderíamos la revolución, no la entregaríamos. Pasaría a una nueva etapa", dijo Maduro durante una entrevista transmitida a fines de octubre por el canal estatal, y agregó que, en ese caso, gobernaría "con el pueblo, siempre con el pueblo, y en unión cívico-militar".

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Sección Editorial

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Julian Centella
Julian Centella · Hace 11 meses

Más allá de las críticas y diatribas contra el capitalismo y contra la globalización impulsada por el mal llamado neoliberalismo (que en realidad es un neoimperialismo), en su gran mayoría los gobiernos latinoamericanos autopromocionados como progresistas han sido socios y benefactores del poder financiero angloamericano que domina e impera en la economía mundial. Es notable la concordancia política que se ha institucionalizado entre el mencionado poder, comandado por la corporación Rockefeller como coordinador y aglutinante de las empresas multinacionales que logran grandes ganancias en sus operaciones comerciales con los países iberoamericanos, y los mencionados gobiernos que se presentan como críticos feroces del capitalismo y reivindican un "socialismo" que en muchos casos respeta a rajatabla la matriz económico-financiera especulativa impulsada a nivel mundial durante las décadas 80 y 90. El acuerdo y la concordancia no han sido solamente políticos, sino también económicos y financieros. Por ejemplo, tal como destaca una nota publicada por la agencia Bloomberg en marzo de 2013, los bonos internacionales emitidos durante los 14 años de gobierno del fallecido comandante Hugo Chávez Frías en Venezuela produjeron a los inversores un 692% de rendimiento. Destaca la nota que en esos años el ex presidente venezolano nunca incumplió un pago de esos bonos, lo cual "produjo retornos de más del doble del promedio regional". La ganancia obtenida fue equivalente a un 14,7% anualizado, "mayor a la de los países con grado de inversión como Brasil, cuya deuda rindió un 656%", y superó "promedio del 370% del mercado de emergentes durante ese período". En definitiva, el socialismo bolivariano del siglo XXI hizo muy buena letra y cumplió a rajatabla con el poder financiero angloamericano globalista, "los amos del universo".


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