Para los que superan los 40 es muy posible que la aplicación de ventosas les suene como una práctica de sanación a la que fueron sometidos por las abuelas o, por lo menos, vieron cómo se hacía. Se requería, básicamente, de un vaso de vidrio pequeño y redondeado.
Pero en realidad esta práctica es tan antigua como las religiones. Los antecedentes de las primeras ventosas surgen en China. Estos registros se remontan a más de 2.000 años. Se hallan datos en obras antiguas, en la dinastía Jin (265-420), se puede apreciar una obra que detalla aplicaciones con este método.
También los egipcios la usaron, dejaron constancia escrita de su uso, e Hipócrates y Galeno fueron defensores de sus numerosos beneficios.
En Europa y América, los médicos empezaron a utilizarla a principios del siglo XIX.
La medicina árabe las utiliza desde hace miles de años con registros de innumerables enfermedades tratadas, las llamaban "Hijhama". Incluso las utilizaban en determinados días del mes respetando los ciclos lunares.
Hace algunas semanas la aparición del Michael Fred Phelps, nadador estadounidense y deportista olímpico más condecorado de todos los tiempos, con marcas de ventosas en los hombros y espaldas generó polémica y sacó a la luz la práctica de terapias milenarias en los actuales deportistas. Para explicar sobre los beneficios que genera la aplicación de ventosas, el terapista Alejandro Moisés López dialogó con El Tribuno.
"Para lo que es deportes funciona muy bien descongestionando. También se usa en patologías simples como resfríos", destacó López, quien en breve dictará un curso de ventosas en Salta. El terapista explicó que la aplicación de ventosas es beneficiosa también en el tratamiento de enfermedades agudas y crónicas.
La medicina tradicional china destaca que la aplicación de ventosas se realiza con la finalidad de provocar determinados estímulos cutáneos y tisulares mediante la producción del vacío.
Es una técnica muy útil en el tratamiento de problemas de los meridianos debido a un estancamiento de la sangre o del Qi. También es eficaz para expulsar los factores patógenos externos, sobre todo el viento y el frío.
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Consiste en aplicar ventosas, y si no se dispone de ellas se pueden aplicar tazas o vasos a modo de ventosa sobre determinados puntos acupunturales del cuerpo.
La aplicación de ventosas fijas habitualmente deja una marcas circulares en la piel, son hematomas provocados por la succión. La sangre y las toxinas han aflorado a la piel. Estas marcas desaparecen en una semana.
Como ejemplo de la variedad de las aplicaciones, el terapista López contó que hace unas semanas realizó la aplicación a una persona que tenía una inflamación por picadura de San Jorge. "El alivio fue inmediato. Al día siguiente no tenía nada. Para las mujeres, se usa para mejorar la celulitis. También se usa en estética para borrar arrugas", aseguró López.
El terapista destacó que cuando el paciente tiene contracturas importantes, se usa con lancetas. "Esta es la ventosa húmeda. Con la lanceta se produce un sangrado. Luego se aplica la ventosa. Después de unos minutos se retira la sangre con una gasa", detalló.

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pablo  valdiviezo
pablo valdiviezo · Hace 1 mes

Hola, me podrías pasar mas información sobre el curso que va a dictar el Sr Lopez. Soy masoterapeuta y me interesa aprender esta técnica. Podes dejarme el mensaje en Facebook.com/cems74 . Gracias

pablo  valdiviezo
pablo valdiviezo · Hace 1 mes

Hola, me podes dar los datos sobre el curso que va a dictar el sr Lopez. Gracias

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