Verónica Moncho es una diseñadora salteña con una larga trayectoria en la moda internacional que cambió el glamour de las pasarelas y de firmas como Dona Karan por amor a su madre, quien no estaba bien de salud. Así, después de casi 20 años regresó al país para quedarse junto a ella y ahora, junto a su padre. Desde que regresó a Salta se abocó de lleno al diseño de ropa infantil inspirada por el nacimiento de su hijo Máximo, ahora de un año y medio.
Verónica, quien tiene una rigurosa formación en diseño de moda y una larga trayectoria a nivel internacional nació en Salta y estudió en el Bachillerato Humanista hasta los 15 años. A esa edad decidió seguir sus estudios en Estados Unidos para perfeccionar su inglés y se afincó en Connecticut donde terminó sus estudios y luego aplicó para la prestigiosa Parsons School of Design de Nueva York donde se licenció en Arte con orientación en Diseño de Moda.
Trabajó en firmas como Dona Karan New York y Catherine Malandrino. Luego se fue a Milán y se desempeñó en la línea de ropa masculina VGrantham. En 2008 se instaló en Londres y lanzó su propia marca pret-a-porter de estilo moderno clásico.
La moda, un trabajo duro
"El trabajo en la moda internacional es como se ve en las películas. Hay mucho glamour, pero es un mundo muy competitivo y demandante. Tenés que estar siempre impecable, asistir a presentaciones, cocteles, fiestas, pero siempre trabajando. El teléfono no para de sonar", agregó Verónica con su voz dulce y segura. A pesar de haber estado en lugares como Macedonia, Madrid, Nueva York, Londres y París, entre otros, apostó por quedarse en Salta y desarrollar lo que le apasiona: su marca de ropa infantil Tanabata. "Este es un trabajo de mucha creatividad y esfuerzo, recién empezamos", agregó Verónica quien se ocupa desde el diseño hasta el trato con los proveedores, acompa ñada por Walter, su marido.

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