El paso de los camiones de Agrotécnica Fueguina (AF) y las bolsas de plástico pegadas en el alambrado indican el camino al vertedero San Javier. Más de sesenta hectáreas con tres rellenos sanitarios integran el espacio destinado al tratamiento de la basura en Salta. Alrededor de 740 toneladas diarias de residuos provenientes de ocho municipios, incluida la capital, ingresan al predio de la zona sudeste. Según datos oficiales, solo 150 toneladas por mes están contempladas dentro de una separación de residuos (programa Separemos Juntos), por lo que menos del uno por ciento de la basura que llega mensualmente se clasifica entre orgánica e inorgánica.
Sin fecha aún para la habilitación de un nuevo relleno, que correspondería a la trinchera IV, los residuos convergen sobre una de las cavas selladas hace más de diez años.
Las versiones sobre una posible contaminación ambiental cruzaron los frentes y, por el momento, el vertedero San Javier se convirtió en una zona de disputa. En el centro del debate por la continuidad de Agrotécnica al frente de la disposición final de la basura, los desechos son depositados por estas horas a cielo abierto. Los especialistas de la empresa aseguran que la decisión no pone en riesgo el ambiente. Mientras tanto, en las últimas horas se supo que el CIF (Cuerpo de Investigaciones Fiscales) se presentaría en el predio para inspeccionar las acciones que allí se llevan a cabo. La intervención es en virtud de la denuncia penal presentada el miércoles por concejales del Partido Obrero, quienes señalan que hay contaminación ambiental.
La Municipalidad otorgó a la empresa 30 días para elaborar un plan de trabajo con respecto a la disposición final de la basura. De convencer la propuesta, el Ejecutivo le renovará la confianza para que siga tratando la basura en el San Savier.

Los cruces

El destino de los residuos y la manera en la que se trabajará con ellos en Salta es incierta. Lo que se sabe es que las diferencias de concepciones marcan el ritmo a una polémica que promete quedarse.
Mientras que desde un sector se asegura incumplimientos de la empresa, como la falta de cerco perimetral, cobertura verde en los rellenos e impermeabilización del suelo, desde otro se afirma que se cumplió con cada parte del contrato firmado en julio del 2010. Y de existir acciones que no se realizan se debe a que no figuran dentro de lo solicitado por la Municipalidad.
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"Lo más preocupante para mi es que no está claro dónde van los lixiviados que se producen en ese lugar. No está claro y en realidad la sospecha es que están o en el agua subterránea, en el río Arenales y por lo tanto en el Cabra Corral", aseguró a El Tribuno, Lucas Seghezzo, licenciado en Recursos Naturales y autor de varios estudios ambientales realizados en el vertedero San Javier.
"Los suelos que tenemos son buenos y no generan filtraciones. Tenemos un buen sistema de tracción de lixiviados que lo monitoreamos y lo manejamos, porque eso es parte de nuestro trabajo. No existe contaminación. Constantemente realizamos monitoreos y estudios ambientales", expresó, en tanto, Rodolfo Reales, especialista de Agrotécnica Fueguina, a cargo del San Javier
Un contrato que hace seis años se inició con $7.935.647 de pesos por mes y hoy asciende a casi $33.000.000 sufrirá una disminución del 15% aproximadamente en el caso de que Agrotécnica Fueguina no siga a cargo de la disposición final de la basura. En este sentido, se deberá llamar a un proceso licitatorio para cubrir un servicio que desde hace 16 años lo presta la empresa sureña. Lo que sucederá a partir de noviembre es una incógnita en la que la Justicia tendrá mucho que ver.
En la espera, los residuos a cielo abierto seguirán como parte del cuadro con el que se encuentra quien ingresa por estos momentos al relleno sanitario. Al igual que la planta de biogás, a la que solo llega el gas de una de las tres trincheras existentes, la II, ya que la III está en proceso de sellado.

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