Aunque las representaciones de la Pasión de Cristo es una escena que se repite a lo largo del mapa tucumano, el Ente de Turismo de la Provincia eligió el que se realiza en Ojo de Agua, en Tafí del Valle, para invitar a la prensa de la región. De paso, mostrar también el interesantísimo potencial turístico que Tucumán ha puesto en movimiento en estos últimos años.
Tafí del Valle se ubica a 107 km al oeste de San Miguel y a unos 2.100 msnm. Tiene la particularidad -y por eso mucho tucumanos tienen allí sus casas de fin de semana- de tener en verano una temperatura promedio de entre los 10 y 13 ºC, bajando mucho más al llegar el invierno, incluso con nevadas recurrentes.
No es de extrañar: San Miguel se encuentra en un punto de calor que rebasa en verano los 40§. Por eso también mucho del turismo que llega hasta la populosa ciudad capital elige su noche. Pubs, boliches, cafés concert y buenos restaurantes la pueblan. Y hablando de este último rubro, pudimos conocer "Mediterráneo", del premiado chef Álavaro Arismendi, ganador del certamen de Cocineros Argentinos. Buenos precios acompañan los excelentes platos de este imaginativo creador de sabores. "Nuestra región también está en nuestra cocina", dice Álvaro, cuya cocina, sin dudas, es una de las atracciones de la capital tucumana.
El Ente de Turismo ha creado rutas que reconocen el valor turístico de las actividades tradicionales de Tucumán, como la Ruta de los Artesanos, o el Camino del Sur que concluye en el paradisíaco Parque Nacional Los Alisos, un espectacular muestrario que abarca 10 mil hectáreas con diferentes estratos de vegetación y toda la variedad de la fauna autóctona.
Siguiendo por allí hasta el Nevado de Aconquija, de 4.200 metros, se hallan las ruinas de la aún no del todo exploradas ruinas de La Ciudacita, un sitio arqueológico sagrado para los antiguos que se caracteriza por estar construido en piedra laja gris con recintos circulares.
Previamente, no hay que dejar de visitar el casco histórico de San Miguel, donde podemos disfrutar de las actividades de la Casa Histórica, pero también el Museo de Bellas Artes, la iglesia Santo Domingo, la casa de Miguel Lillo y otros sitios.
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Pero volvamos a Tafí del Valle. Viajando hasta allí por San Miguel, atravesamos una parte de las Yungas tucumanas. El paisaje se llena de verde, ríos, piedras lustrosas y nubes, que se vienen encima como el agua. Molles, lapachos, tipas, laureles, jacarandáes, orquídeas y bromeleas envuelven senderos sinuosos en la niebla.
Luego de atravesar las Yungas nos damos con el dique La Angostura. Aquí se puede pescar y pasar el rato contemplando el espejo, ya que los deportes náuticos fueron desterrados. Todo Tafí está protegido por el silencio. Antiguamente era hasta casi un secreto su ubicación. Incluso podemos ver la impronta jesuítica que quedó en el lugar, como la capilla de La Banda o el convento, que data del siglo XVIII. El pasado y el presente se dan la mano en este pueblo: en el centro pueden verse los menhires que levantaron los antiguos habitantes del lugar. Pero también aquí se puede visitar el observatorio astronómico de El Potrerillo. Todo este vergel se puede visitar recorriéndolo a caballo en travesías que pueden extenderse de 2 a 5 días.
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Elena Colombres Garmendia, Hugo Olgiati y Álvaro Arismendi
En este pueblo religioso se monta "Vida y pasión de Dios hombre", con unas 200 personas en escena, la mayoría, del mismo Tafí. Aunque la representación es tradicional, el espectáculo actual es de Carlos Kanán, actor y director que renovó la dramatización y debutó en Semana Santa del año pasado tras el cese de "La Pasión" de Ricardo Salim. Se lo hace en la ladera de los cerros, buscando la emoción de esta historia, central para todos los cristianos.
Luego de esta jornada solo quedan ganas de volver y de no irse más.
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