María Eugenia Vidal ordenó dar marcha atrás con la aprobación del polémico sistema de apuestas conocido como "quiniela instantánea", que en los hechos convierte en una suerte de minibingo cada una de las 3.070 agencias de quiniela habilitadas en la provincia de Buenos Aires.
El sistema había sido instaurado la semana pasada por el titular de Lotería y Casinos, Melitón Eugenio López, amigo y compañero de estudios de la gobernadora bonaerense, en un trámite destinado al escándalo: según afirman en La Plata, la decisión habría sido tomada sin consultar a Vidal y aprovechando el "desconocimiento" en la materia de López.
La situación termina afectando a Vidal y a su equipo, ya que revelaría falta de control de la gestión ante un sector, el del juego, donde la velocidad y los reflejos no escasean.
El jueves 25 de febrero, el Boletín Oficial de la provincia publicó la resolución 111/16, firmada por Melitón López, que reinstauró la quiniela instantánea, una modalidad de juego creada durante la gestión del gobernador Daniel Scioli, en junio de 2014, pero que desató tal escándalo y resistencia de la UCR, el FAP y la Iglesia que sólo estuvo vigente 40 días.
¿El motivo?. El sistema permite al apostador hacer su jugada en la quiniela de su barrio y conocer el resultado de inmediato, ya que una computadora sortea números de manera continua, que se imprimen en el mismo ticket que registra la apuesta. Además, permite jugadas múltiples y habilita a volver a apostar lo ganado, lo que contribuye al impulso lúdico. En otras palabras, convierte cada terminal instalada en las quinielas en una máquina similar a los tragamonedas de los casinos.
La resolución habilita a los jugadores a hacer un máximo de "tres jugadas seguidas", pero no fija un máximo de jugadas durante el resto del día. También pone como límite diario a cada máquina una recaudación de 5000 pesos. Parece poco, pero como las quinielas funcionan seis días a la semana, y serían 3070 (la cifra oficialmente reconocida) en la provincia, se trata de un negocio que podría alcanzar los 4500 millones de pesos anuales.
Lo curioso es que en los fundamentos de la resolución de Melitón López se destaca como mérito que la quiniela instantánea "capta la atención del apostador de mediana edad", como lo hacen las tragamonedas, porque "existe una inmediatez" entre la apuesta y el resultado. También resalta que el sistema "ha resultado una herramienta útil para captar sumas de dinero que actualmente son destinadas al juego clandestino". O sea, se lo presenta como un método para competir con el juego ilegal, al que en teoría se debería combatir.

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