Ryan Jessen, un joven californiano de 33 años, amaba a su perra boxer Mollie. Por eso sus padres pensaron que antes de morir querría despedirse de ella. Solicitaron permiso a los directores del hospital Rideout Memorial Hospital en Marysville, California, y luego de que estos aceptaran, el encuentro se concretó y quedó filmado: más de 15 millones de personas vieron el emotivo video.
Ryan era un hombre saludable hasta que un día comenzó a tener dolores de cabeza intensos. Pensó que eran migrañas, pero cuando fue a consultar al médico descubrieron que tenía una hemorragia cerebral ventricular y quedó internado. Jamás se recuperó.
Cuando supieron que el diagnóstico era irreversible, sus padres solicitaron una autorización especial para que dejaran entrar a Mollie al área de terapia intensiva.
"El hospital hizo la cosa más dulce para nosotros y nos permitió llevar a la perra de mi hermano para que se despidiese de él, así ella podría saber por qué su humano nunca volvería a casa. Si conocieron a mi hermano, saben que él realmente amaba a esta dulce perra", contó su hermana Michelle.
Poco después de despedirse de su perra, Ryan murió, y sus orgános fueron donados. Una chica de 17 años recibió su corazón. "No se preocupen por Mollie. Nos la quedamos. ¡Ella es parte de la familia!", contó Michelle.
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Ryan Jessen junto a su amada perra Mollie.
Ryan Jessen junto a su amada perra Mollie.
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Mollie se despide de su amo&nbsp;Ryan Jessen en la sala de terapia intensiva del Rideout Memorial Hospital en Marysville, California.<div><br></div>
Mollie se despide de su amo Ryan Jessen en la sala de terapia intensiva del Rideout Memorial Hospital en Marysville, California.


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tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 1 mes

muy emotivo, cada ser humano tiene determinado un tiempo pero nadie sabe cuanto, por ello debe aprovechar intensa y sanamente cada instante


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