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VIDEO: Quiso entrar a robar en una casa del Portezuelo y se incrustó la punta de una reja en la pierna
"No quería robar, me quise suicidar, y me salió mal". Este fue el insólito argumento que escucharon los oficiales de la Policía de Salta y los Bomberos, cuando debieron acudir de urgencia a una casa del Barrio Portezuelo Norte. Cuando llegaron se dieron con un hombre joven con la punta de una reja incrustada en una de sus piernas. Afuera, la familia todavía no salía de su asombro al ver "colgado" a un supuesto ladrón que intentó en vano ingresar al patio de la casa para sustraer algún objeto de valor.
El "ladronzuelo" había estado durante la noche recorriendo el barrio junto a otra persona. Iban y venían de una cuadra a la otra. De a ratos desaparecían, y de a ratos se los volvía a ver. Parecían perdidos y no levantaron la sospecha de los vecinos. Llegó la hora de descansar y la tranquilidad invadió el Barrio Portezuelo Norte. Ahí aparecieron otra vez los dos muchachos.
Uno de ellos, al parecer bastante pasado de droga, trepó la reja de una casa de unos dos metros. Al intentar pasar su cuerpo, perdió el equilibrio y una de sus piernas (la izquierda) le pegó con violencia a la punta de la reja. Esta se le incrustó en su totalidad y a centímetros de la rodilla. Uno de ellos, al parecer bastante pasado de droga, trepó la reja de una casa de unos dos metros. Al intentar pasar su cuerpo, perdió el equilibrio y una de sus piernas (la izquierda) le pegó con violencia a la punta de la reja. Esta se le incrustó en su totalidad y a centímetros de la rodilla.
Al sentir los ruidos y los gritos de dolor, la familia despertó asustada. Primero observó desde la ventana y se dio con el hombre en la reja pidiendo auxilio. En forma inmediata llamaron al Sistema de Emergencia 911. Un patrullero llegó al lugar, los oficiales al ver la escena, pidieron la colaboración de los Bomberos, quienes llegaron a los pocos minutos. Ya era de día cuando comenzaron a trabajar. Les llevó una media hora poder "desenganchar" al "ladronzuelo" y bajarlo a un lugar seguro. "No quise robar, me quise suicidar", era el argumento utilizado y repetido una y mil veces por el joven. "Me subí a la reja para tirarme y suicidarme, no quise entrar a robar", volvía a vociferar.
Claro, el pobre argumento utilizado no le sirvió de mucho, ya que fue trasladado al Hospital San Bernardo donde le curaron la herida. Al tomar intervención un fiscal, este, según pudo saber El Tribuno, quedó libre al ser caratulada la causa como "intento de hurto".
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