En Argentina, una mujer es asesinada cada 37 horas por el hecho de ser mujer. Esta es una realidad que nos duele, nos indigna y como Estado nos obliga a actuar. Los femicidios son la expresión extrema de la violencia contra las mujeres. Pero están lejos de ser su única manifestación. La violencia es el resultado de la desigualdad estructural entre varones y mujeres que se manifiesta en todos y cada uno de los ámbitos del quehacer social. Es por ello que para erradicarla, necesitamos un abordaje integral y el compromiso de la ciudadanía.
Así lo expresó el presidente Mauricio Macri el pasado 26 de julio en la presentación del primer Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres: "Tenemos que desterrar los patrones culturales que naturalizan la agresión a la mujer. Esto no es una tarea solo de un gobierno, sino de toda la sociedad".
Es por ello que las declaraciones del cantante Gustavo Cordera, generan tanta indignación y rechazo. El desdén con el que Cordera hace referencia a la sexualidad de las mujeres, las adolescentes y las niñas pone de manifiesto no solo el total desconocimiento de la ley, sino que reafirma esos patrones culturales machistas que naturalizan la violencia contra las mujeres y hace una expresa apología del delito de violación. Desde el Consejo Nacional de las Mujeres iniciaremos acciones legales toda vez que las expresiones aludidas están tipificadas como conductas delictivas en nuestro Código Penal.
No podemos banalizar a la violencia contra las mujeres, así como no podemos banalizar ningún tema de derechos humanos. Las mujeres tenemos derechos y leyes que así los consagran. Hoy, además, tenemos un gobierno comprometido con hacer realidad el derecho de todas las personas a una vida libre de violencia. En Argentina, la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres es política de Estado.

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Sección Editorial

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Franco Cardozo
Franco Cardozo · Hace 2 meses

por que dicen política de estado,


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