Al principio de su primer mandato, el presidente Obama dijo que estaba decidido a abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre Latinoamérica y Estados Unidos, con base en el respeto mutuo y los valores compartidos. Al abandonar las políticas que durante décadas fueron la marca de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica, la administración de Obama ha logrado construir unos lazos más fuertes y más productivos entre Estados Unidos y sus vecinos del sur.
Este es el enfoque correcto para una región que, a pesar de algunas notables excepciones, durante los últimos 30 años ha aceptado de manera abrumadora a las instituciones democráticas, ha llevado a cabo elecciones programadas, y en general, respetó la alternancia política.
Por supuesto, Latinoamérica no era una de las principales prioridades políticas exteriores del presidente Obama cuando llegó a ocupar el cargo, debido a los desafíos que enfrentaba la economía global y al crecimiento del extremismo a través del mundo Islámico, entre otros problemas que requerían de su atención inmediata.
Aun así, la administración puede conformar una lista de importantes logros en toda la región, desde la apertura histórica de las relaciones con Cuba hasta los acuerdos comerciales con Colombia y Panamá y el continuo apoyo hacia la seguridad de Colombia, lo que contribuyó a un mayor avance de la paz con las guerrillas de la izquierda.
Mientras tanto, a pesar de la actual retórica política inflamatoria, los lazos comerciales entre Estados Unidos y México están en su punto más alto, ya que el comercio entre los dos países ha alcanzado los 1.460 millones de dólares por día.
EEUU y Cuba: una historia de amor
La región también se ha beneficiado de la decisión sumamente importante que Obama tomó de nombrar al vicepresidente Joe Biden como su persona de contacto para los asuntos relacionados con América Latina.
Al hacer uso tanto de su encanto personal como de su profundo conocimiento de una región que ha visitado 14 veces durante los últimos siete años, Biden ha tenido éxito en construir un puente sobre la brecha de las relaciones con Brasil y ha persuadido al Congreso de Estados Unidos para que apruebe una ayuda crucial para Centroamérica.
Barack Obama fue el primer presidente en funciones de EEUU en visitar Cuba en casi 90 años.
Su política hacia la isla es, sin lugar a dudas, su iniciativa semiesférica más audaz, ya que rompe con más de medio siglo de política de embargo que ha perjudicado a los cubanos comunes y corrientes, ha puesto los intereses comerciales de Estados Unidos en desventaja en comparación con los de otros países y ha afectado las relaciones entre el coloso del norte con el resto del continente.
Entretanto, la decisión del presidente Obama de visitar Argentina a solamente 100 días de la toma de posesión del presidente Mauricio Macri, también muy significativa. El viaje, que es la primera visita de un presidente de los Estados Unidos desde 2005, reconoce claramente la determinación del presidente recién electo para volver a introducir a Argentina a la economía global, así como su buena voluntad para construir una relación de mutuo beneficio con Estados Unidos.

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