Mientras aquí en la Argentina aún se habla sobre la reciente visita del presidente Barak Obama, viene al caso recordar una hecho similar ocurrido hace casi 56 años.
Nos referimos a la visita que el expresidente norteamericano Dwight "Ike" Eisenhower hizo a la Argentina en febrero de 1960, quien fue recibido como "El héroe de Normandía", un hecho bélico importante de la Segunda Guerra Mundial.
Eisenhower arribó a Ezeiza el 26 de febrero de 1960, a bordo del Air Force One , por entonces un Boing 707. Llegó procedente de Brasil, donde gobernaba Juscelino Kubitschek y aquí fue recibido por el presidente Arturo Frondizi.

Realidad argentina

Al momento del arribo de Eisenhower, el gobierno de Frondizi acababa de superar una crisis de gabinete generada por la situación económica que atravesaba el país. Fruto de ella, el primer ministro de economía de Frondizi, Emilio Donato del Carril, fue reemplazado por el recordado ingeniero Alvaro Alzogaray, acuñador de frases célebres: "Hay que ajustarse el cinturón", o "Hay que pasar el invierno".

Crisis de los submarinos

Pero la economía no era el único problema del gobierno de Frondizi. Desde enero tenía una preocupación más: por aguas territoriales argentinas merodeaban con elegancia propia de delfines, dos submarinos NN. Nunca nadie pudo explicar qué querían, qué hacían y ni de dónde eran. Un misterio.
Los habían detectado los patrulleros navales "King", "Murator" y "Cervantes", cerca de Puerto Madryn. Y, pese a que la Marina de Guerra había lanzado sobre ellos una verdadera cacería, nunca pudo echarles el lazo, hecho que desacreditaba aún más a esa arma. El argentino medio y la escasa prensa opositora, comentaba con sorna: "Son buenos para bombardear plazas pero para cazar sumergibles...".
Días antes del arribo de Eisenhower, surgió aquí el rumor de que estas naves eran de la URSS y que en nuestras aguas buscaban el cohete impulsor del Sputnik 2. Como se recordará, ese satélite había llevado al espacio en 1957, a la perra labradora "Laica".
También se dijo que los navíos rusos habían traído hasta nuestras costas, fuerzas de élite para asesinar a Eisenhower. Todo esto, visto a la distancia de décadas, puede parecer ridículo, pero en el contexto de la guerra fría, todo era creíble.

Confirmación yanqui

Pero más allá de estas versiones, la procedencia rusa de las naves fue confirmada cuatro días antes del arribo de Eisenhower. Fue el periódico yanqui "World Report" el que dijo: "Los sumergibles son rusos y permanecieron dos semanas en Golfo Nuevo (Argentina). Y de allí salieron el 20 de febrero...".

Los Comet IV

Otro hecho notable de aquellos días fue que Aerolíneas Argentinas se sumaba a la era de los aviones a reacción, al comprar en Inglaterra cuatro Comet IV, para el servicio internacional.

Cálida recepción en Ezeiza

Al agradecer la recepción, Eisenhower confesó un viejo deseo juvenil. El presidente norteamericano Dwight Eisenhower, fue recibido en Ezeiza por su par argentino Arturo Frondizi, quien le dio la bienvenida expresando:
"Os doy la bienvenida en nombre del pueblo argentino, que ve en vos al soldado ilustre que condujo una de las hazañas bélicas más memorables de la historia; y también al eminente estadista empeñado en ganar para el mundo una paz permanentes, fundada en la libertad, la democracia y la justicia".
Luego, que el intendente de la ciudad de Buenos Aires Hernan Gilart, le entregara las llaves de la ciudad, Eisenhower agradeció la recepción con una anécdota.
"Hace 45 años -dijo- cuando era cadete de la Academia Militar me fracturé una pierna. Una gran desazón se apoderó de mí porque esa lesión conspiraba contra mi deseo de graduarme como subteniente. Una junta médica dijo que era difícil mi recuperación a tiempo. En ese momento, tan lejano, pensé que si no me graduaba me iba a la Argentina, país que consideraba de gran porvenir. Desde entonces, han pasado 45 años, y finalmente he venido, pero como presidente de mi país" concluyó.
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<div>Eisenhower y Frondizi, en la ciudad de Mar del Plata.</div><div><br></div>
Eisenhower y Frondizi, en la ciudad de Mar del Plata.


La siesta de Ike

Ya en la embajada de Estados Unidos, Frondizi y Eisenhower se reunieron brevemente a solas y luego, el General se retiró a descansar. A las cuatro de la tarde, Eisenhower llegó a la Casa Rosada donde junto a Frondizi participó de varios actos protocolares. Media hora después, ambos arribaron al Congreso de la Nación donde la Asamblea Legislativa recibió a los mandatarios.

Congreso Nacional

Al hablar ente la Asamblea Eisenhower dijo: “Aunque los Estados Unidos no conoce como debiera a vosotros, no deja por eso de tener presente los esfuerzos que hacen por vuestra economía. Me satisface que la Argentina haya creado condiciones que permiten a nuestras instituciones crediticias concederle una importante serie de créditos en dólares”

A Salta ya había llegado el carnaval

No tuvo mucha resonancia la visita del presidente Eisenhower. Y mientras el país esperaba al presidente norteamericano, aquí en Salta había comenzado con grandes bríos el Carnaval Grande, con corsos en la avenida Belgrano, carpas en el Valle de Lerma y bailes por todos lados.
Los amantes de los últimos modelos de automotores estaban chochos. Aquí, la agencia de Carlos Mardones acababa de presentar la flamante pick-up Chevrolet 1960.
Por su parte, Lerma SRL, en Balcarce 300, estaba presentando el auto “De los medianos el más grande”, que no era otro que el legendario Siam Di Tella 1500, el más vendido entre los taximetreros de aquellos años.

En el interior

En San Ramón de la Nueva Oran se celebraba la inauguración de la primera escuela de Comercio, una vieja aspiración de la pujante ciudad.
En Rosario de Lerma el gobierno provincial de Biella había inaugurado varias obras. Entre ellas, una sala de cirugía en el hospital Dr. Joaquín Corvalán y la ampliación de la red de agua corriente.
En Cerrillos, el intendente Oscar Jora introducía mejoras en el Club Municipal creado en 1951.
Finalmente, en Campamento Vespucio, YPF anunciaba que la destilería de Campo Durán iba a elaborar próximamente motonafta, lubricantes, aromáticos y naftas refinadas.
En lo deportivo, Farid Salim, campeón argentino de los mediano, había vencido en Central Norte y por KO (6º vuelta) al campeón santafesino Ramón Perello.
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<div>Frondizi y Eisenhower en San Carlos de Bariloche.</div><div><br></div>
Frondizi y Eisenhower en San Carlos de Bariloche.


Los presidentes, en San Carlos de Bariloche

Al igual que Barak Obama, Eisenhower también quiso visitar Bariloche. La visita de Dwight Eisenhower a la Argentina continuó el 27 de febrero cuando viajó con Arturo Frondizi a Mar del Plata y luego a San Carlos de Bariloche.
En esta ciudad, el general Eisenhower dijo en la recepción que se le ofreció: “Mucho he oído hablar de las bellezas naturales de Bariloche y de las maravillas de esta región. Llego profundamente impresionado también por las otras zonas de la Argentina. En el viaje hemos sobrevolado la Patagonia, y he podido advertir su desarrollo. A mi modo de ver, esta región representa para la Argentina lo que significaba para Estados Unidos la frontera oeste en el siglo XIX. Pocos son los países que tienen la felicidad de sentir una frontera como ésta, mucha suerte tienen, porque dentro de poco tiempo el mundo necesitará de sus productos”.
Luego adelantó algo sobre lo que iba a conversar con Frondizi: “Aquí tendré la oportunidad de tratar con vuestro eminente presidente muchos problemas importantes de nuestro hemisferio y del mundo”.
Más adelante agregó algo que escuchamos a Obama hace unos días: “Podéis estar seguro que todo lo que pueda hacer por acercar nuestras patrias lo haré, y por lo que he visto, siento muchísimo no poder permanecer aquí por más tiempo...”.
Finalmente aseguró: “El futuro de la Argentina es seguramente brillante. Ustedes mismo lo garantizan. Al volar, he visto desde el aire granjas y estancias. Eso es una verdadera riqueza de la tierra y una gran promesa para el futuro...”.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 7 meses

Lo que no vió desde el aire fué la plaga llamada peronchismo, que se comió el futuro del país.

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 8 meses

Me acordé de la dimensión de estadista de Arturo Frondizi y de la honradez de don Bernardino Biella, y siendo ganas de sentarme en el cordón de la vereda, a llorar.

Juan Romero
Juan Romero · Hace 8 meses

Sin dudas el mejor proyecto de país que tuvo la Argentina. Interrumpido por los grupos a quienes no les convenía que Argentina deje de ser un país agrario y pase a ser un país industrializado. Frondizi siguió siendo honesto el resto de su vida


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