La designación de Carlos Fernando Rosenkrantz y Horacio Daniel Rosatti como jueces de la Suprema Corte de la Nación cosechó más rechazos que aplausos.
Aunque se mostraron cautos, los kirchneristas mostraron un fervor republicano que no se les había conocido en los últimos años. En cambio, a diferencia de lo que ocurriera en ese período, los dirigentes del PRO no salieron a defender mecánicamente la decisión, que los tomó por sorpresa.
El oficialismo creía que Mauricio Macri iba a esperar a marzo para lograr el acuerdo del Senado para los magistrados. La razón política del presidente puede ser interpretable. Considera, al parecer, que no puede llamar a sesiones extraordinarias sin arribar a consensos mínimos, mientras resuelve una transición compleja, con una oposición que no oculta su "ánimo destituyente", término acuñado por el kirchnerismo para descalificar la crítica.
Los senadores que no concurrieron a la asunción de Macri deberían reflexionar sobre si no cerraron una puerta que no debería estar cerrada.
La oportunidad política
Juan Carlos Romero: "La Corte no debería aceptar que presten juramento".
Los senadores salteños cuestionaron el decreto. "No es el método adecuado, daña la legitimidad de los nominados y la independencia de sus decisiones", afirmó Juan Carlos Romero, de Salta Nos Une, y agregó: "La corte no debería aceptar ni la incorporación ni que presten juramento". Romero consideró que la solución es el aumento del número de miembros del cuerpo de cinco a siete y lograr un acuerdo político para la nominación de cuatro personas, incluidas estas dos propuestas, Rosenkrantz y Rosatti. El senador opinó que el máximo tribunal debería incorporar a magistrados de otras provincias. Con estos dos nombramientos quedarían dos porteños, dos santafesinos y un cordobés.
¿Estás de acuerdo con que Mac...
Según Rodolfo Urtubey, las designaciones de jueces en la Corte Suprema sin pasar por el Congreso "hace agua por todos lados en lo práctico y lo teórico". "No creo que un juez que se designa de esta manera tenga las condiciones para juzgar con total libertad", dijo Urtubey. "El Senado va a pedir al presidente Macri que respete las reglas democráticas", agregó, y precisó que "es una cuestión de fondo, de respeto y legitimidad".
Rodolfo Urtubey: "El Senado va a pedir que el Presidente respete la democracia".
La senadora urtubeicista Cristina Fiore dijo que "es una medida que no se condice con el diálogo y el respeto a los otros poderes". La legisladora opinó: "La Constitución lo faculta pero el presidente eligió el peor de los caminos; no se entiende la urgencia".
Cristina Fiore: "A contramano del discurso del Presidente".
La constitucionalidad
La designación de ambos "jueces en comisión" se fundamenta en dos incisos del artículo 99 de la Constitución nacional.
El inciso 4 indica que el Poder Ejecutivo "nombra los magistrados de la Corte Suprema con acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes, en sesión pública, convocada al efecto".
Más adelante, el inciso 19 sostiene que "puede llenar las vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima Legislatura".
La Constitución debe ser interpretada por la Corte Suprema y ese tribunal convalidó la decisión presidencial. "Son bienvenidos", dijo el presidente del cuerpo, Ricardo Lorenzetti, a quien el decreto no tomó por sorpresa, ya que había dado su visto bueno en una reunión privada.
De todos modos, la interpretación del inciso 19 es compleja. Es razonable considerar que un juez de la Corte no es "empleado"; también es coherente suponer que para un empleado no se le exige acuerdo del Senado. Una redacción apta para travesuras jurídicas.
Pero sí es muy claro que la independencia de los poderes obliga a respetar las atribuciones de cada uno de ellos al momento de designar a dos miembros de la cabeza de la Justicia.
Guillermo Martinelli: "Hay un exceso del decreto de necesidad y urgencia"
Sensación de "paso en falso"
En el seno del macrismo, el decreto es un retroceso en el intento de tomar distancia de una década en la que la Justicia no solo fue avasallada, sino perseguida en nombre de la "Justicia legítima", en cuyo transcurso el procurador general Esteban Righi debió renunciar por atreverse a investigar a Amado Boudou y en la que su sucesora Alejandra Gils Carbó levantó la bandera de la "justicia militante".
¿Cuál era la urgencia? La pregunta no tiene respuesta. La Corte tiene dos vacantes, pero con los tres magistrados actuales está en condiciones de emitir fallos hasta que vuelva a sesionar el Senado.
Curiosamente, Rosenkrantz y Rosatti están en perfectas condiciones de lograr la aprobación de los pliegos y ninguno es macrista.
El primero, con amplia carrera académica, fue asesor del Consejo para la Consolidación para la Democracia, junto a Raúl Alfonsín en 1984.
Rosatti fue ministro de Justicia de Néstor Kirchner, cargo al que había llegado de la mano de Alberto Fernández. Se fue cuando no quiso ser candidato a diputado nacional en Santa Fe.
"Macri podría haber acordado con los presidentes de los bloques del Senado, acortar los plazos y resolver el problema de la mejor manera", reflexionaba ayer un dirigente salteño del PRO.
Por otro lado y a pesar de la sensación de la propia tropa, el presidente Macri dio una muestra de decisión y firmeza frente a una oposición que entiende mejor el lenguaje del poder que el del derecho.
Claro, la seguridad jurídica y los votantes de Cambiemos esperaban otra cosa.

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Sección Editorial

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Guillermo Solá
Guillermo Solá · Hace 11 meses

Los kirchneristas ahora se volvieron constitucionales, republicanos, democráticos, federales, probos, (Cristina Fiore: "A contramano del discurso del Presidente"), defensores de pobres y ausentes, moralistas, eticistas, ( Rodolfo Urtubey: "El Senado va a pedir que el Presidente respete la democracia").

El Tabano  de Salta
El Tabano de Salta · Hace 11 meses

coincido con ud, esas dos personas ni siquiera son ciudadanos ejemplares, dejan mucho que desear. Cuando necesitamos que se expresen, no lo hacen, solo se dedicaron a levantar la mano por obediencia ciega a CFK


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