En el discurso inaugural del 52 coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), el presidente Mauricio Macri invitó a los empresarios, a "volver a meterse en las fábricas, en las empresas para reducir los costos, y ofrecer a los argentinos mejores productos, precios y calidad".
Fue un llamado muy fuerte, por cuanto el reducir costos es una tarea compleja y difícil, y necesita de conducción empresaria, por cuanto la gestión de costos requiere supervisar los procesos de desarrollo, producción y venta de productos y/o servicios de buena calidad, al tiempo que trata de reducir los costos o mantenerlos a nivel de objetivos que cada empresa establezca.
Además, les está diciendo a los empresarios que aumentar los precios no es la única variable para mejorar la rentabilidad, ya que si observamos la ecuación económica (ingresos = costos + beneficios), una reducción de costos, si permanecen constantes los otros términos, producirá una mejora en el beneficio o rentabilidad.
¿Cuál puede ser el destino de una reducción de costos?
Varios:
- Aumentar el beneficio y mejorar la rentabilidad de la empresa;
- Incrementar la eficiencia, es decir mejorar sustancialmente la relación insumos (recursos humanos, materiales y financieros puestos al servicio de la producción) con los productos servicios obtenidos de esa producción;
- Invertir en la actividad actual, mejorando la infraestructura productiva; invertir en nuevas áreas de negocios de la empresa (productos / servicios nuevos, ampliación de la capacidad y del nivel de actividad ya existente; etc.).
- Mejoras salariales, a través de incentivos específicos;
- Investigación y desarrollo, orientado a mejorar lo ya existente o a nuevos productos y/o servicios. Inversión, previo análisis e investigación, de nuevos mercados. Tales los alcances del pedido formulado por el presidente. Los empresarios se preguntan: ¿cómo reducir costos?
Las acciones que deberán poner en práctica deben apuntar a mejorar la eficiencia. Esto implica análisis y revisión de los procesos productivos de bienes y servicios de c/empresa; integración con nuevas tecnologías; disminución de la capacidad ociosa; reducción de pérdidas y desperdicios anormales operativos. Deben eliminarse los tiempos improductivos; gestionar los stocks y el abastecimiento en tiempos oportunos. Mejorar la eficacia, alcanzar los objetivos previstos y no rehuir a la necesidad de redefinir la concepción y el diseño del producto y/o servicio, mejorar el proceso de producción, optimizar los costos de distribución y venta y los de atención de post-venta; etc., etc.-
Por razones de espacio y de complejidad menciono algunas de esas herramientas, que suponen el conocimiento previo de los costos y del presupuesto de cada empresa. Sin estos dos instrumentos, no vale la pena intentar iniciar un proceso de reducción de costos. Entre esas herramientas menciono la cadena de valor, reingeniería de procesos; gestión de la calidad total; producción just in time; benchmarking; kaizen (mejora continua); costo objetivo; tercerización; abc (costos basados en actividades).
El Presidente está pidiendo a los empresarios que sean más eficientes, eficaces y económicos; con lo cual se incrementará la productividad y se mejorará la calidad y precio de sus productos y servicios. Está diciendo a los empresarios que vuelvan a las fábricas y empresas, porque lo que les está pidiendo requiere supervisión y toma de decisiones. Para cumplir con este requerimiento, insisto, se debe implementar para a las empresas formadoras de precios el control de costos (que nada tiene que ver con el control de precios), con lo que se evitaría la suba "por las dudas" en perjuicio de la ciudadanía.

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