La concesionaria eléctrica Edesur debe reparar otro cable de alta tensión de 132 kW que fue dañado el pasado martes por una máquina tunelera, en tanto vecinos de Recoleta y Palermo recuperaban gradualmente la luz, aun cuando hay casos sin resolver todavía.
Para Edesur "solo restan aún algunos clientes a conectar durante la jornada y terminar de superar la contingencia".
El panorama de la avenida Santa Fe en el tramo que va desde avenida Callao hasta calle Junín presentaba todavía el panorama de una zona de guerra con grupos electrógenos por cuadra para asistir a negocios y domicilios particulares.
El viernes había en funcionamiento 78 grupos electrógenos más 12 equipos megageneradores en la zona para superar el corte en alta tensión actual, manifestó Edesur por las redes sociales, en tanto se sumaban equipos alquilados en forma privada. En un comunicado dijo que con la reparación "de esta manera, se normaliza el servicio eléctrico de los clientes afectados por esta operación que produjo la empresa Ibercom Multicom contratada por Telmex". Y explicó que "superó este grave daño a su red de alta tensión, en menos de la mitad del tiempo que demanda la reparación de trabajos de esta complejidad", al arreglar en tiempo "récord" la primera terna del cable de alta tensión de 132 kW dañado. "Si bien el servicio se normaliza, no se descarta que surjan casos menores y puntuales que rápidamente serán atendidos por el personal de la distribuidora", precisó.
Mientras tanto funciona el Plan Operativo de Emergencia de la empresa distribuidora de energía que se mantendrá hasta la reparación total de la segunda terna, "prevista para la próxima semana". Los cuatro días que duró el apagón, las empresas habían logrado restituir el servicio al 95 por ciento de los clientes.
Aún la plaza Vicente López, sobre calle Montevideo, tiene instalado un verdadero parque de diez grupos electrógenos de gran porte que sirven para alimentar la subestación Paraná, que salió de funcionamiento cuando ocurrió el desperfecto, junto con la de Azcuénaga.
El apagón afectó la vida de ancianos que debieron ser trasladados a casas de familiares o quedar recluidos en los departamentos ubicados en altos pisos.
Una gran pérdida
Una información periodística dio cuenta que "por el corte de luz, se perdieron "años de investigación" en la facultad de Medicina de la UBA. Debido a la falta de un generador eléctrico quedaron inutilizables "cultivos celulares, muestras de animales y de infecciones virales que llevaban tres años de investigación"
El profesor de parasitología, Gerardo Mirkin, afirmó que las autoridades de la facultad "demoraron dos días en conectar un generador y eso complicó todo".


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