Si Ud. tuviera que elegir entre una saludable manzana y el gusano que la corrompe, seguramente su voto se inclinaría por la sabrosa fruta. Sin embargo no siempre la decisión es tan lineal. Ud. podría adoptar un voto "castigo" a la manzana por presuntuosa y su actitud pasiva, consecuentemente apostaría por el nematelminto que desborda energía, es ejemplo de crecimiento vertiginoso y penetrante actividad. Recordemos que de todas formas al morder una manzana hay algo peor que encontrar un gusano: encontrar la mitad.
¿Ud. piensa que votamos con el cerebro? No, votamos como el mismísimo ciudadano que acusó a Sócrates (Anito) en el ágora griega. Fíjese si no votamos como el huerto: todos los argentinos hemos votado a "Cri" (dejo a elección del lector agregar un prefijo "Ma", o completarlo con un sufijo "Stina"), y así nos va.
Con el "Brexit", los británicos acaban de tomar una decisión que aparentemente los perjudica; los colombianos, por su parte, han frustrado un proceso de paz que el mundo contemplaba con esperanza. Y los norteamericanos, ­ay de nuestros amados Yankees! El solo hecho de que tengan ese mamarracho como candidato es un dislate. Aun cuando solo obtenga diez votos, constituirá una afrenta a la razón humana.
Un ser despreciable, misógino, xenófobo, estafador y evasor, cuyo sadismo se pavoneó en la serie "El Aprendiz" cuando con refinado ensañamiento pronunciaba la frase "Ud. está despedido" ("You are fired"). El día que los republicanos advirtieron que tenían un candidato impresentable, pensaron en reemplazar a Trump con su vice; pero muchos otros entendieron que para sustituir a Donald, manteniendo el mismo estilo, no había nada más acertado que reemplazarlo con Mickey Mouse. Pero si las "trumpetas" anuncian el triunfo de un nuevo DT para dirigir los destinos de la nación del Norte, el mundo seguramente alcanzará la ansiada Paz. La paz de los sepulcros; baste imaginar a este inestable señor en una maratón con su contraparte, el KGB Putin, disputando quien aprieta primero el botón de la valijita nuclear.
La racionalidad irracional
Un economista, Bryan Caplan, acuñó la idea de la "racionalidad irracional" que desarrolló en un interesante libro: "The Myth of the Rational Voter" (El mito del votante racional), sosteniendo la tesis de que una parte de los electores vota bajo el influjo de emociones, impulsos o creencias erróneas (que no se molestan en corregir) porque eso les hace sentirse bien. Los votantes somos tan esquizofrénicos que las pobres consultoras no le pegan ni una. Philip E. Tetlock, un científico canadiense, realizó un estudio seleccionando a 284 expertos que se ganaban la vida comentando en temas políticos y financieros y les preguntó sobre sus predicciones a futuro en cuestiones de actualidad política. Tiempo después comparó los resultados y determinó que el desempeño de los expertos fue inferior al mero azar. Es decir, un chimpancé (no ejemplifiqué con gorila, para evitar confusiones) apretando un botón habría superado a la mayoría de los especialistas. Estimado lector, Ud. no me dio bola cuando hace un tiempo propuse la demarquía o estococracia, sistema que sencillamente consiste en elegir a los representantes por sorteo. Seguramente elegiríamos mejor y no nos saldría tan caro en millonadas desperdiciadas en mentirosas campañas. Los "electos", que sienten ser los "elegidos" de Dios, se mofan de sus electores al fijarse dietas que son unánimemente repudiadas. El reciente vergonzoso episodio de nuestros legisladores nacionales sirvió, por lo menos, para que conozcamos a algunos de nuestros representantes. ¿Ud. sabía que tenemos un diputado nacional que se llama "Wisky" (Sergio Javier, Pro, Río Negro)?, yo me enteré al ver la lista de los legisladores que se aumentaron las dietas. Allí figuraban todos nuestros diputados salteños, con la honrosa excepción de Pablo López, del Partido Obrero. No me las quiero tomar con Wisky (ni con soda), pero el ignoto legislador desde que asumió presentó un solo proyecto. Anualizando su nueva dieta, ese proyectito nos costó un millón novecientos mil pesos. Y no nos hagamos los distraídos en otro tema: todos nosotros elegimos a los legisladores del Parlasur; y ahora nos negamos a pagarles los míseros cien millones que necesitan para su descollante labor (la ironía es que el rechazo se concretó por decisión de sus "pares" del Congreso nacional)
Noticias de la semana
Hebe de Bonafini, (cuando no) cuestionó a su ex compañero "K" Miguel Ángel Pichetto, quien dijo días atrás que la inmigración boliviana y peruana es una "resaca". Con su delicada boquita, Hebe le endosó: "Renunciá Pichetto, si tenés pelotas, renunciá". La frágil anciana quizá olvidaba que el 16 de diciembre de 2009, en la Plaza de Mayo ella misma expulsaba a nuestros hermanos latinoamericanos con un: "fuera de acá, la Plaza es nuestra, bolivianos de mierda".
El lunes 31, Cristina Elisabet concurrió a su más importante indagatoria (hasta ahora). ¿Fue a propósito citarla en la víspera de la Noche de Brujas? Me preguntaba ¿qué sería de Cristina sin las causas judiciales? alguien me dijo que no sería Cristina, pero puestos en la hipótesis, hoy parece que estas causas son la savia que alimenta su supervivencia política. Sin estos litigios CEFK tendría que estar explicando seriamente la pobreza, el narcotráfico, la inseguridad, el desempleo, el trabajo clandestino, la economía desquiciada, la inflación y tantas otras cosas que nos legó. No podría alegarse víctima de un complot manejado por los jueces que ella misma nombró. Guillermo Barros Schelotto contó que después de cada partido de Boca, Macri lo llama. Así dijo: "Llega un llamado de Macri, lo atendés contento y te viene un palo". Qué lindo que te venga un palo; no aclaró si se trataba de un palo verde. Suponemos que no es de madera porque como viene la mano para el "xeneize", el mellizo ya estaría molido.
Aquí terminamos, con humor. Todo eran risas hasta que descubrimos que el tartamudo quería jamón.

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