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Voy a proponer que Salta tenga una prueba piloto de elecciones nacionales con voto electrónico
El Senador nacional Rodolfo Urtubey prepara un proyecto para que en Salta se realice una prueba piloto con el voto electrónico para la categoría de diputados nacionales en las elecciones del año próximo. El objetivo es unificar los comicios provinciales y nacionales y evitar ir a las urnas cuatro veces en el mismo año.
La reforma electoral ha representado un fracaso político importante para Cambiemos. ¿Por qué cree usted que no prosperó el proyecto que impulsaba el Gobierno?
Aparentemente hubo un debate legítimo de varios gobernadores que no apoyaron la reforma tal como estaba planteada. Yo creo que también hubo un tema de tiempos; a mi criterio, ya estábamos con plazos que marcaban la imposibilidad de concluirlos en forma total. Básicamente el proyecto original hablaba de un cambio gradual y la Cámara de Diputados modificó ese punto y dispuso una aplicación total en todo el país y, obviamente, cuando le hacen esa reforma el Gobierno se ve obligado a aceptar este criterio para tener mayoría en Diputados pero, por otro lado, eso convierte en muy difícil la aprobación del proyecto en esos términos porque no había tiempos necesarios para implementarlo. Creo que ese fue un aspecto importante.
Yo, por supuesto, en base a la experiencia de Salta, defendí la reforma política, planteando que era posible rescatar el proyecto si se acordaba una modificación en cuanto a la aplicación progresiva.
Uno de los puntos que se cuestionaban en la recordada conferencia de prensa del bloque del PJ-FPV cuando anunció que no se iba a tratar el proyecto, era el voto electrónico. Salta ya tiene experiencia en este sentido y apoyaba la reforma. ¿Cómo tomaron esta decisión de los senadores que bloquearon el tratamiento?
Yo lo que voy a plantear en febrero en el Senado es la posibilidad de una prueba piloto. Es decir que, por lo menos, se haga una prueba piloto muy específica y circunscripta a las provincias que ya tienen instrumentada la boleta única electrónica (BUE). Justamente en esta elección, se vota en la provincia de Salta una sola categoría de cargos nacionales, con lo cual sería sencillo de instrumentar porque se tiene que hacer una sola carga extra. La idea es que se permita hacer la prueba piloto en Salta y en la Ciudad de Buenos Aires, que tiene el mismo sistema. Esto permitiría realizar una elección simultánea que sería bueno para evitar tener cuatro elecciones el mismo año en la provincia de Salta.
Vamos a pedir que se acepte el criterio de que las provincias que ya implementaron la BUE la utilicen para elegir cargos nacionales, eso permitiría que se hagan, sin mayores dificultades, simultáneamente. Sin ese criterio, si bien se podrían hacer simultáneamente, sería muy complicado; pero lo ideal sería poder aplicar esta prueba para sacar las dudas en el resto del país.
Hace tres semanas, El Tribuno le llevó esta inquietud al presidente Macri, que dijo que vería con buenos ojos la realización de la prueba piloto...
Es que, analizándolo prácticamente, me parece que agregar una pantalla más con los pocos cargos de diputados nacionales que se eligen en la provincia de Salta, la aplicación técnica no es nada compleja. La gente ya conoce el sistema y me parece que sería una forma de hacer una aplicación gradual tal como se fue instrumentando el sistema con los cargos provinciales hasta hacerlo en la totalidad del territorio.
En Salta también hubo cuestionamientos al sistema y, si bien el Gobierno nacional lo impulsa, propone un sistema propio, que dependa del Estado y con máquinas que sean del Estado. ¿Usted cree que Salta podría unificar este criterio?
Yo creo que sí. La provincia ahora llamó a licitación pública y abierta para la provisión del sistema de boleta única electrónica. Esa licitación también podría ser aprovechada para incluir este sistema, sin dudas. Pero ese es otro tema porque el Estado nacional preveía una licitación pública para el sistema y, después, hacerlo con máquinas provistas por el propio Estado y eso también requiere todo un proceso de organización no solamente de software sino también de hardware con lo cual había más complicaciones con los plazos.
Por eso le digo que la experiencia piloto, muy circunscripta a los distritos que ya cuentan con este sistema, permitiría inclusive advertir cómo mejorar el proyecto en el sentido de que sea más perfectible.
¿Sería muy complicado el proceso para que la Justicia apruebe esta iniciativa de prueba piloto?
Eso lo estoy consultando. Recientemente el doctor Alberto Dalla Vía hizo una nota de opinión en un diario de tirada nacional lamentando que no se hubiera aprobado la reforma electoral y es una de las máximas autoridades del ambiente jurídico electoral de la Argentina.
Ganancias fue uno de los temas del año. ¿Quedó conforme con la ley que se terminó votando en el Congreso?
Sí, yo quedé conforme porque en definitiva es una mejora notable en relación con el proyecto original que tenía media sanción y era muy perjudicial para las finanzas provinciales y era absolutamente impracticable, no solamente porque reducía la participación fiscal de las provincias sino porque además afectaba una actividad económica que es muy importante para las economías provinciales de ciertos distritos, como el nuestro, que es la de la minería.
Por partida doble era la afectación a la economía provincial: por la reducción de las ganancias coparticipables y, por otro lado, por la afectación de una actividad económica que significa una posibilidad de inversión importante para la Provincia de Salta.
O sea que la postura de Salta era el equilibrio entre la defensa del bolsillo del trabajador sin desfinanciar las arcas provinciales...
Exactamente. Nosotros teníamos una iniciativa basada en una expectativa legítima de los trabajadores de ver mejorado su salario vía reducción del impuesto a las ganancias sobre el mismo. Creo que esta conquista de esta reducción del impuesto que afecta el salario de ninguna manera podía hacerse a expensas, justamente, de las economías de las provincias que menos desarrollo tienen en la Argentina; es decir, la Argentina desarrollada, la que tiene complejos industriales importantes, la que tiene gran estructura de comercio, la que tiene logística, la que tiene distribución no pueden resolver un problema de justicia social, que es legítimo y justo, pero no se puede hacer a expensas de las provincias que no tienen esa estructura de desarrollo y que verían afectadas sus principales actividades económicas.
La oposición casi que obligó al Gobierno a cumplir su promesa de campaña de subir el tope de Ganancias. ¿Por qué piensa que el presidente Macri demoraba tanto el tratamiento de este tema?
Creo que porque ellos hicieron una estimación arrancando desde una reducción importante de ingresos fiscales vía retenciones y después se dieron cuenta de que los ingresos de recursos fiscales no se habían comportado como ellos esperaban, con un incremento de la actividad económica que compensara esa baja de recursos del Estado. Entonces, se encontraron en una situación donde no podían seguir disminuyendo la torta de recursos del Estado nacional, porque si no, entre la recesión económica, que obviamente genera un menor ingreso de impuestos, y una mayor reducción del impuesto a las ganancias, iban a terminar en una situación de quebranto para el Estado. Pero creo que la realidad es que la situación estuvo impuesta por el fracaso de la expectativa de despliegue económico que habían previsto para el segundo semestre de este año y los llevó a revisar el proyecto que tenían para reducir Ganancias.
¿Piensa que el fracaso del proyecto oficial inicial de Ganancias precipitó la salida de Alfonso Prat Gay como ministro de Hacienda y Finanzas?
Todo indica que sí. Fue una iniciativa política que lo más sorprendente es que se llegó a una sesión extraordinaria, cuando no había ninguna necesidad para el Gobierno de hacerlo sin tener mínimamente la estimación de que era un proyecto que podía tener apoyo mayoritario y hacerlo en esos términos. Eso, justamente, expuso al Gobierno a una casi derrota que iba a ser catastrófica porque lo ponía al Presidente en una situación que iba a tener que vetar la ley.
Sin embargo, algunos sectores afirmaban que el Gobierno no iba a vetar la ley y que iba a hacer que los gobernadores paguen el costo con menores recursos. ¿Fue una manera del Gobierno nacional de presionar a las provincias para obtener apoyo en esta batalla?
Es muy cierto que se vivió así la definición. Lo cierto es que hubo un sector de la política que incluso impulsaba esta norma para que sea aprobada por el Senado sabiendo que era una norma incumplible, con la idea -me parece completamente errónea- de sacar un rédito político aprovechando el veto para después criticar.
Para nosotros, el veto no era la solución porque representaba una frustración para todos, en primer lugar para el Presidente, pero también para el Congreso y, fundamentalmente, para la gente que iba a ver frustradas sus expectativas de una mejora salarial con la reducción del impuesto.
¿Cómo ve al Gobierno nacional de cara al 2017?
El año que viene me parece que va a estar muy ligado a la cuestión electoral pero, y creo que el Gobierno va a coincidir, tenemos que ser capaces entre todas las fuerzas políticas, del oficialismo y la oposición, de separar un grupo de temas, de la pelea lógica electoral, para llevarle soluciones a la gente más allá de la contienda política. Creo que los principales temas en los que hay que tener una agenda común son la seguridad y la violencia de género, son cosas sobre las que necesitamos seguir legislando porque no están funcionando como corresponde y eso no lo puede afectar el proceso electoral.

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