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Vuelven a licitar obras que ya se habían contratado en el norte
Aguas del Norte tiene abiertas seis licitaciones de obras de saneamiento que se financiarán con partidas nacionales. Cinco de esos proyectos estaban incluidos en el Fondo de Reparación Histórica (FRH) desde fines de 2011.
Al menos dos de esas obras no se ejecutaron, a pesar de que la adjudicataria, Dal Borgo, cobró el 30% de los presupuestos por adelantado. El 26 de agosto de 2014, la citada constructora recibió $1.650.019 en anticipos por cloacas y una planta depuradora que nunca se iniciaron en Coronel Juan Solá (Morillo).
Otra contratista, Ecosuelo, cobró $9.259.580 en adelantos y certificaciones parciales por infraestructuras que no avanzaron en la misma proporción en Santa Victoria Este, La Unión y Rivadavia Banda Sur. Uno de los casos es el del sistema de tratamiento de líquidos cloacales de Santa Victoria Este, cuya primera etapa apenas tiene un 4,64% de ejecución física. Ecosuelo, sin embargo, cobró $845.129, equivalentes al 33,25% del valor total de los trabajos, entre septiembre de 2014 y mayo de 2015.
La misma empresa recibió un anticipo financiero de $404.469, en septiembre de 2014, por ampliaciones en las redes de agua potable de La Unión y Rivadavia Banda Sur que no se ejecutaron.
Esas y otras obras pendientes se licitaron ahora por más de $349 millones, a través de Aguas del Norte, en cinco localidades del departamento Rivadavia: Coronel Juan Solá, Los Blancos, Santa Victoria Este, La Unión y Rivadavia Banda Sur. Junto a éstas también fue incluida Dragones, población del departamento San Martín ubicada sobre la ruta 81.
Los proyectos serán financiados esta vez por el Ministerio del Interior. Los convenios fueron firmados en junio último por el secretario de Vivienda y Hábitat de la Nación, Domingo Luis Amaya, y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

El Fondo de Reparación

El FRH, que se creó a través de un endeudamiento internacional de 185 millones de dólares en noviembre de 2011, preveía la ejecución de 175 obras en San Martín, Orán y Rivadavia entre 2012 y 2015.
Hoy, con los plazos vencidos, 62 obras siguen a medias y 28 ni siquiera empezaron a construirse. Esos 90 proyectos se costearán ahora con parte de los recursos provinciales del Plan Bicentenario, que se constituyó con un nuevo endeudamiento internacional de 350 millones de dólares, y con partidas nacionales del Plan de Infraestructura Básica y Fortalecimiento Comunitario, destinado a los municipios más postergados del país.

Lejos de los objetivos

Muchas de las obras que no se concretaron con el FRH fueron trazadas en el Plan Director de Agua Potable y Saneamiento que elaboró el Ente Regulador de Servicios Públicos de la Provincia para el período 2010-2025. En este plan se busca como objetivo que "el 95% de la población de la provincia cuente con un servicio de agua potable completo y reglamentario, en el que esté garantizada su continuidad, regularidad, calidad, cantidad y generalidad" en 2025.
La realidad actual dista mucho de esa meta. En la capital provincial, si bien la cobertura roza el 95%, sólo el 76% de los usuarios tiene acceso al agua con continuidad y presión aceptables, mientras el 24% restante sufre cortes y problemas de suministro recurrentes.
Con respecto a las cloacas, en el Plan Director se contempla que, al final del período proyectado, "el 85% de la población ubicada dentro del área servida y de expansión con agua potable disponga de un servicio completo y reglamentario de cloacas, que incluya los correspondientes tratamientos de depuración".

Cursos contaminados

Lejos de las previsiones, la gran mayoría de los municipios sigue desagotando los líquidos cloacales crudos en ríos, arroyos y canales de riego, con altos impactos en el ambiente y la salud pública.
De acuerdo con relevamientos oficiales, en 9 de los 25 municipios que cuentan con sistemas de tratamiento de líquidos cloacales, las descargas impactan sobre los cursos de agua de modo "significativo", mientras que en las otras 16 jurisdicciones el grado de contaminación es "muy significativo".
Entre estas últimas se cuentan la capital provincial, que tiene el punto más crítico en los vertidos crudos que degradan las aguas del río Arenales y del dique Cabra Corral, y San Ramón de la Nueva Orán, cuyas desbordadas lagunas de estabilización impactan seriamente en el arroyo El Cedral y los ríos Blanco y Bermejo.
La nueva planta depuradora de la ciudad de Orán es una de las mayores asignaturas pendientes del Fondo de Reparación, que, en ese departamento norteño, también quedó en deuda con Pichanal e Hipólito Yrigoyen. Para esta última localidad se licitó un sistema de tratamiento de líquidos cloacales en agosto de 2012. Las obras se adjudicaron por $6.528.667 a la constructora Mega, que el 19 de abril de 2013 cobró $1.958.603 en concepto de anticipo financiero (30% del monto del contrato). La empresa cerrillana, como en otros proyectos del FRH que la tuvieron como adjudicataria, nunca inició los trabajos. En Yrigoyen, mientras tanto, un canal de riego sigue siendo la cloaca que vierte los efluentes crudos en el río Colorado.

Convenios por $349 millones

Son seis las obras de agua y cloacas que la empresa estatal licitó en localidades de Rivadavia y San Martín, por $349 millones, con fondos del Plan de Infraestructura Básica y Fortalecimiento Comunitario de la Nación.
Las ofertas se abrieron entre agosto y noviembre de este año y aún no fueron adjudicadas, según los avisos y circulares publicados en la página de Aguas del Norte.
Coronel Juan Solá (Morillo), Santa Victoria Este, La Unión, Rivadavia Banda Sur, Los Blancos y Dragones son las destinatarias de las obras. Ninguna de esas localidades tiene cloacas ni sistemas de tratamiento de efluentes.
A partir de los convenios que se firmaron con el Ministerio del Interior en junio, se licitaron redes cloacales, colectoras máximas y lagunas de estabilización en las seis localidades. También se ejecutarán obras de agua potable, con nuevas fuentes, reemplazos de cañerías, ampliaciones de redes, nuevas conexiones domiciliarias y sistemas de filtrado para remover sustancias químicas. El agua tiene elevadas concentraciones de arsénico, flúor y manganeso en la región.
Con el Fondo de Reparación, en La Unión se ejecutaron un pozo profundo, dos cisternas y dos casillas para las futuras plantas de potabilización. En Rivadavia Banda Sur se perforó otro pozo y se construyeron una casilla y dos cisternas. En Los Blancos las obras de agua (un pozo y mejoras por ósmosis inversa) no dieron buenos resultados.

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Sección Editorial

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