Los argentinos sentimos cierta aversión por los segundos. Recordemos como se lo fustigaba a Carlos Alberto Reutemann, o la bronca con la Selección porque en los últimos lustros "solamente" sale subcampeón. En puntualidad no respetamos las horas ni los minutos ­mire si vamos a respetar los segundos! Lo cierto es que hace 9 horas 23 minutos (los segundos no cuentan) entramos en el ansiado segundo semestre. A la medianoche del 30 los impacientes andaban murmurando: ­todavía no pasa nada!, sin advertir que el almanaque le daba changí a Macri hasta ayer sábado 2 (siendo año bisiesto fue el día 183). Pero, además, ¿usted lo escuchó bien a Macri? Le recuerdo: fue el 16 de marzo cuando textualmente dijo: "En el segundo semestre va a bajar la inflación drásticamente. Siento que hay un primer paso hacia la felicidad". Surge claramente que Macri, nunca afirmó que se refería a "este" segundo semestre. Tampoco prometió la felicidad inmediata (lo único inmediato son los tarifazos, la felicidad vendrá en cómodas cuotas). Es verdad que anunció una lluvia de inversiones, y así es: a medianoche ya comienzan fuertes lluvias en Buenos Aires; todo anuncia fuertes tormentas (políticas y económicas) y -como nunca- se logró que llueva en Salta en esta época. Después vendrán las inversiones. Fue la vicepresidente Gabriela Michetti (reportaje de El Tribuno del 5 de junio) quien aclaró el tema: "El segundo semestre es el momento en el cual aparece la luz en el túnel allá lejos, pero seguís en el túnel". Habrá una luz al final del túnel (destaquemos: "allá lejos"), pero con estas tarifas y los problemas energéticos tendremos que recorrer el subterráneo con velitas de cotillón. Hablando de energía, vio que también se racionalizó el uso del GNC por "problemas de suministro". Es evidente que hay un problema de su ministro José Aranguren y su flagrante incompatibilidad que lo llevan a tener 16 millones de motivos para favorecer a Shell, la empresa de la que es accionista y expresidente. Comparando gobiernos, advertimos que la palabra "avaricia" empieza con la letra "a"; tanto si te ubicás desde la izquierda, como si lo hacés desde la derecha.
Chiste: "Y Dios dijo: hágase la luz. Y el diablo dijo: yo establezco el precio del kilovatio".
Segunda parte de esta nota; que nunca fueron buenas (ni las segundas partes ni estas notas). Repasamos noticias de la semana.
En las elecciones en España se daba por descontado que la derecha (Rajoy) perdía votos y la izquierda (Podemos) haría una gran elección. Claro está que los encuestadores no tuvieron en cuenta que Axel Kicillof viajaría expresamente a tierras ibéricas para apoyar a Podemos. Así les fue: este partido quedó último entre los tres grandes contendientes.
Fue ácida y criticada la designación de la actriz Calu Rivero como portadora de la antorcha olímpica. Trascendió que la decisión en realidad fue del Gobierno, que quiere reactivar la exportación ganadera y para eso quiere que se aproveche cualquier oportunidad para exhibir la mejor carne argentina (perdón: humor misógino y vituperable).
Luego de un silencio de nueve meses (un parto), los intelectuales de Carta Abierta opinaron sobre corrupción. ­Un mamotreto indigerible! Escriben para ellos mismos, para que ese pueblo tan reverenciado no entienda un pepino. Veamos, si no, lo que dicen refiriéndose al Gobierno: "Un ansia catastrófica que llega al límite de un fanatismo iconoclasta". Clarito, ¿no? Con esa lucidez que los caracteriza, los cartaabiertistas señalaron: "López está muy lejos de ser el arquetipo del kirchnerismo". Suerte que lo aclararon; entonces los arquetipos serían compañeros como Boudou, Miceli, Picolotti, De Vido, Báez, Baeces chicos, Cristóbal López, Milagro Sala, Schoklender y Hebe, Pérez Corradi, Uberti, Jaime, Schiavi, la Morsa, Echegaray, Pérez Gadín, Barreiro (alias "el jardinero"), Ulloa (alias "el chofer"), Zaffaroni, Oyarbide y Canicova ("los justicieros"), Malló ("el hincha") y siguen los prontuarios. No aclaren muchachos, que oscurece.
La Nación publico una información sobre el lugar donde vive "la criatura más aislada y solitaria del planeta". Estimado lector: no es en Calafate, se trata de un pescadito que vive en el Hoyo del Diablo, EEUU. Nuestra Cristina, hoy comienza su gira por todo el país. Quizá pueda ser verdad aquello de "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud" (frase que no es de Lope de Vega, Alarcón, Tirso de Molina o Zorrilla, sino del francés Pierre Corneille).
Cristina Amalia Díaz es (o era) la esposa de Julio López. En los últimos días la mujer borró todo rastro de las redes sociales, cerró su cuenta de Facebook y abandonó la casa familiar en Recoleta. Lázaro Báez también se separó de su esposa, Norma. Es curioso ver cómo las esposas dejan de serlo, cuando otras esposas se aferran a las muñecas de los ex.
Lázaro y López también se separan sucesivamente de sus abogados (con la plata que tienen ­eligen cada impresentable!). Báez, lo tuvo al "Chueco", Jorge. Trucho hasta para simular un suicidio. Luego fue la gorda Elizabeth Gasaro, trucha hasta para simular escuchas. Y López a la abogada "hot" ­qué trucha!, que ayer renunció. Es de admirar el hombre de la bolsa, con el despelote que tiene aún anda pensando en acosar minas.
Diego Maradona publicó el libro "Mi Mundial, mi verdad", con dedicatoria para "Cristina, La Cámpora y Moreno. Volveremos, volveremos". Y concluye: "Por eso, yo digo: lucha y trinchera". Dicho esto se subió a su Rolls Royce Phantom modelo 2015 (600 mil US$). Dieguito siempre con altos valores. Edificante, ¿verdad?
Como dijo el filósofo Víctor Hugo: "Diego es un barrilete cómico".

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