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"Yo pedí ayuda para mi hija Brisa y nunca me escucharon"
Eva Muñoz es la madre de Brisa Goytea, la jovencita de 15 años, víctima de femicidio a manos de su novio, Carlos Segundo. La adolescente fue asesinada el martes pasado en una casa del barrio Pablo Saravia. Y su caso conmocionó a Salta, una provincia donde la violencia de género es un grave problema social y cultural. Ayer la mujer despedía a familiares que vinieron desde Jujuy para el sepelio de la adolescente. En medio de los dolorosos saludos, aceptó hablar telefónicamente con El Tribuno. "Fotos no, por favor", pidió, y relató el drama de ser una mamá, desbordada, que perdió a su hija.

¿Cómo se encuentra en este momento?
Destrozada porque nunca me escucharon, no hicieron nada. El Juzgado jamás me llevó el apunte. Él (por Carlos Segundo, el novio de Brisa) tenía prohibición de acercamiento. Nosotros llamábamos a la Policía cuando él se le acercaba (a Brisa) pero no hicieron nada. La relación de ella y él era mala. Yo siempre le prohibí que lo vea pero ella volvía con él. Ella no avisaba algunas cosas. Me contaba lo que quería. Cuando él empezó a agredirla yo lo saqué a golpes de mi casa. Me enteré sobre las agresiones unas dos o tres veces. Ella nunca me contó que él le pegaba.

¿Pidió ayuda para su hija?
Tres años llevaba pidiendo ayuda para mi hija en la Secretaría de la Niñez y nunca tuve una solución. Ella se había fugado muchas veces.
Los policías de la comisaría del barrio San Remo ya no se movilizaban para buscarla cuando se fugaba. Yo tenía que ir a pedir que me la trajeran. Obraron muy mal con nosotras, con todas las denuncias. La Fiscalía 7 de Limache tenía el caso y tampoco hicieron nada. Nunca me la encontraron. A mi hija en ningún momento la trataron por su problema de adicción. Había una orden del juzgado de que se la trate. En Incapaces 7 lo sabían, en las Defensorías de Menores 1 y 4 también.

¿Desde qué edad ella sufría problemas de adicción?
Hace tres años, desde el 21 de septiembre cuando ella iba a séptimo grado. Desde ese momento. Yo no lo sabía, ella me lo dijo. Al último me decía: "Mamá, ¿para qué denuncias si la Policía no hace nada?". Ella estaba como atrapada. Nadie nos ayudó.
¿Qué sentía cuando pedía ayuda y no la escuchaban, luego de las denuncias?
Yo siempre temía lo peor por todo lo que pasaba y seguía pidiendo ayuda. Era una madre que ya no podía controlar a su hija. Era yo sola con ella. No podía trabajar ni hacer nada porque se me escapaba y no era una niña maltratada. Jamás le puse un dedo encima y viene esta basura y me la mata de esa manera.
¿Brisa convivía con Carlos Segundo?
Nunca vivió con él. Ella dormía en mi casa. Vivía conmigo. Se iba con él cuando se escapaba. Él se la llevó dos meses, quiero que me digan dónde, porque no los encontraban. Lo único que hacía la Policía era ir a tomar datos.
¿Cómo fue la última vez que vio a Brisa con vida?
El sábado pasado. Ella estaba contenta. Tenía planeado estudiar porque se había llevado materias en la escuela.
¿Cómo se enteró de la muerte de Brisa?
Yo me enteré porque cuando la hermanita de este sujeto fue a pedir ayuda, estalló en llanto en la salita del barrio y le contó a la hermana de una amiga mía que justo estaba ahí. Mi amiga vino corriendo a contarme. Yo fui adonde sucedieron los hechos y en ningún momento me dejaron pasar. Yo le dije al comisario: "¿Qué le parece que no pueda ver a mi hija? Pongase en mi lugar". No sabe la impotencia, bronca, dolor que sentía y siento. La Policía de San Remo fue a mi casa a avisarme a las 19 y yo vivo a una cuadra del lugar donde pasó todo. Yo les dije que se retiraran ¿Para qué fueron? Si mi hija murió a las 14. Después, el fiscal me dijo que había ordenado a la Policía a las 16 que me informaran lo que había pasado.
Tuve que aguantar hasta las 3 de la mañana y recién pude ver a mi hija, ya en el cajón.
¿Usted no hizo el reconocimiento del cuerpo?
Nadie hizo reconocimiento. Ni siquiera me dejaron pasar. Yo tenía derecho a verla. Pedí ese derecho y me dijeron que no en la morgue y me mostraron una foto.
¿Qué supo sobre lo que pasó ese día en la casa de Segundo?
Me dijeron que él la mandó a mi nena a comprar gaseosa y, como ella se demoró, cuando volvió empezaron a pelear y hubo golpes. La ahorcó con un cinto. Todo esto lo sé porque me lo comentaron. Si será verdad no puedo afirmarlo porque no me dejaron verla. Toda la Policía pudo verla menos yo. En ningún momento autoricé nada, ellos manejaron todo.
Segundo está detenido e imputado y se negó a declarar...
Espero la condena máxima para él y que se haga justicia, si es que existe la justicia. Ya que Brisa no fue escuchada en vida espero que por lo menos la escuchen ahora que ya no está. La Justicia espera que haya un cuerpo y recién hace algo e investiga. Quisiera que los funcionarios trabajen con los adolescentes, no que se la pasen haciendo papeles. La asistente social Marcela Robles de la Secretaría de la Niñez vio el caso de mi hija. Ese día que murió mi hija yo la llamé a ella para decirle que gracias por todo lo que había hecho por Brisa, que ya no la necesitaba porque estaba muerta.
En pocas palabras quería agradecerle por no haber hecho nada. Yo pedía que la internen a mi hija. Nadie me la internó.
¿Cómo era Brisa?
Mi nena era rebelde pero todo el mundo la quería como era. Unos 300 chicos fueron a verla en el velorio, muchas compañeras. Todos destrozados. Hay muertes de mujeres porque no somos escuchadas nunca. Si ante el primer problema, golpe, la primera denuncia nos escucharan no sucedería esto. Yo no tengo ganas de hablar y si lo hago es por toda la injusticia que pasé, por todo mi dolor.
Por toda la injusticia que sufrió mi hija. Yo quiero que se haga algo por las mujeres víctimas de violencia de género, que cuando ellas hablen las escuchen.

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